domingo, 14 de agosto de 2022

VALLÉS, APESTOSO VALLÉS

 

¿Ambientadores, colonias, perfumes y otros olores logrados con aditivos sintéticos? A las mariposas no les engañan. Lo bueno son las flores.

 

En verano la materia orgánica se descompone, se pudre antes y huele más. Podría ser una argumentación política de los políticos, supuestamente de izquierdas, que gobiernan las ciudades del sur del Vallés Occidental y Oriental: Mollet del Vallés, Sta. Perpetua de Mogoda y La Llagosta. Con ella intentarían justificar los olores insoportables que durante las noches de estos meses de calor dicen sufrir los ciudadanos.

 

Pero si algo es capaz de detectar un político es el olor de los billetes. A mayor olor a billetes, menor sensibilidad con determinados efluvios. Aquel que no se lava llega un momento en que no percibe su humanidad.

 

Por desgracia, la cosa de las pestes es tan fuerte que ha ido subiendo el tono de los ciudadanos en redes sociales y demás, hasta que no han podido esconderlo más. Imaginaos ¡Lo han sacado hasta en las noticias de TV3! Os pego varios enlaces y tomad nota de que el 20 de julio de 2022 ya se publicó una noticia tocando el caso en Mollet del Vallés.

 

Investigan de donde viene el mal olor nocturno de Santa Perpetua de Mogoda y la Llagosta. 13/08/22. Noticias de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA).

https://www.ccma.cat/324/investiguen-don-ve-la-pudor-nocturna-de-santa-perpetua-de-mogoda-i-la-llagosta/noticia/3179944/

Nuevos episodios de malos olores en Mollet: “Vivimos un infierno respiratorio”. 20/07/22. Línia Vallés.

https://liniaxarxa.cat/liniavalles-vallesoriental/noticies/nou-episodi-males-olors-mollet-vivim-infern-respiratori/

El tema ha llegado hasta el Servicio de Protección de la Naturaleza de la guardia civil y a los ayuntamientos, a la Agencia Catalana del Agua, al Consorcio del Besós, etc. En las imágenes de la noticia de la CCMA aparece la fábrica inconfundible de Lípidos Santiga (Sta. Perpetua de Mogoda) emitiendo columnas tremendas a plena de luz del día. Muestran las imágenes mientras se escucha al alcalde accidental (del PSOE) del municipio. Nos dice que en la empresa está todo correcto, según el Consorcio del Besós. Ya nos quedamos más tranquilos.

 

Quedaos con que TV3 nos enseña imágenes de la empresa y detalla que se dedica a grasas alimentarias, pero en ningún momento da su nombre. Únicamente . Últimamente, en Catalunya, los periodistas no mencionan, más que para bien, a las empresas. Y mí perra desobedeciéndome de tanto en tanto. Será cosa de familia.

Pese a que se empeñan en miniaturizar el problema, no es, en absoluto, algo puntual. Los vecinos que viven en Sta. Perpetua conocen, sobradamente, que la susodicha empresa apesta todo el año hasta a tres y cuatro kilómetros de distancia, regularmente, y esto ha sido así desde hace años y años. Casualidades de la vida, la empresa patrocina eventos de asociaciones del municipio, figurando entre ellas alguna de las más potentes. Lavarse la cara lo mismo te quita las legañas que te refresca.

De todas formas, Lípidos Santiga no está sola en esto. Hay muchas más empresas que los vecinos han ido señalando, y señalan, a lo largo del tiempo cómo culpables de emitir olores (p. ej. la Kao Corporation de Mollet del Vallés). La información, sobre todo, la vais a encontrar…¿Dónde? ¿En los periódicos, la tele o la radio? NOOOOORRR…en las redes sociales.

También es mala pata (o casualidad fortuita) que la policía municipal no sepa encontrar la fuente de los malos olores. Me surge una duda ¿Será la anosmia un requisito indispensable para acceder a las oposiciones de policía en Sta. Perpetua? Pensándolo bien, sería una ventaja porqué ¿Para qué molestar al empresario? Al fin y al cabo, es de dominio público que las empresas históricamente siempre han velado por la salud de las personas y el medio ambiente. La prueba irrefutable es la carencia de culpables en la cárcel o de empresas cuya actividad es paralizada por la administración pública.

Mejor no dudar de los controles técnicos y las inspecciones. Una vez vi un gato muriéndose de risa delante de un ratón con ánimos de cazarlo.

También viene siendo raro que no se hable del Ecoparc 2, esa gigantesca planta de basuras que Montcada i Reixac y el Área Metropolitana de Barcelona colocaron en la otra punta de su término municipal, bien alejada de su núcleo urbano, pero a tocar del de Ripollet, La Llagosta y Sta. Perpetua de Mogoda. En el 2014 la Universidad Rovira i Virgili ya demostró niveles altos (cancerígenos) de compuestos orgánicos volátiles (COVs) en los alrededores del Ecoparc 2 y la Universidad Autónoma de Barcelona identificó en la década anterior que la planta emitía ¡más de 500 COVs!

 

Los malditos olores del Ecoparc 2 y, por lo tanto, los dañinos COVs cubren varios kilómetros de radio afectando en Sta. Perpetua de Mogoda los barrios de La Florida, Mas Costa y de Can Taió regularmente. Por supuesto, a Ripollet le dan de lleno porqué los barrios más cercanos de este municipio se encuentran a tan solo un kilómetro de distancia. 

Es vitalmente importante recalcar que el hecho de que un olor químico se vaya no significa que un compuesto nocivo determinado desaparezca. La capacidad de persistencia y de acumulación en el cuerpo, la tierra y el agua de multitud de compuestos se cuenta en años y décadas, y no tienen por qué oler. Además, se pueden disgregar en sustancias peores o mezclarse junto a otras y crear un problema mayor.

Es de suponer que para las clases dirigentes y los ricos es un aburrimiento que los vecinos, el populacho, acabé quejándose de cosas así y con el mal criterio que tienen señalen a las empresas, justamente ahora, en verano. La mayoría de los que viven en estas ciudades son curritos de fábrica y, pobrecitos, sufren de esta fijación de quejarse a destiempo y sin criterio. Esto ya se sabe. Si se hubieran quejado desde un barrio pudiente de Barcelona pues seguro que habrían tenido razón.

 

Realmente, la historia de los malos olores, como todo el mundo conoce, no es nueva. Estos municipios llevan años y paños sufriendo las pestes a diario, de noche y día, de todo tipo: rollo grasa, azufre, amoniaco, dulzones (no de la Panrico sino de tipo sintético), a basura, a podrido, etc. 

¿Por qué se quejan ahora los vecinos, precisamente? Los últimos años los pobres no solemos quejarnos de nada y eso que no paran de experimentar con nosotros, por ver si reaccionamos. Mientras no nos quiten el futbol, cómo si quieren violar a nuestras abuelas. Los ciudadanos han ido tragando con los olores sin montar grandes pollos, más que en momentos insoportables en que los culpables se han columpiado más allá de lo humano (quizá estemos en esa situación). Además, en verano, la gente permanece más tiempo en el exterior (en la calle, el jardín, etc.) y abre más las ventanas de casa, con lo que percibe más horas el problema.

Este verano se ha llegado a uno de esos momentos cumbre en que la mierda es tal que la espuma desborda y lo ocupa todo. Los periodistas no pudieron guardarlo en el cajón del olvido todo, aunque el enfoque es terriblemente frívolo y naíf. El problema no es que sea incómodo tomar la tapita o la brocha en la terraza de la Font del Pi o en otros bares y restaurantes, ni tampoco que provoque arcadas estar en casa con la ventana abierta. Es que, si hay COVs, hay enfermedades (cáncer, respiratorias, autoinmunes, etc.) y en el Vallés la prevalencia de los problemas de salud relacionados con la contaminación es altísima. Que la gente se muera antes de llegar a la jubilación, o justo poco después de pillarla, viene siendo demasiado común y que las personas jóvenes sufran enfermedades crónicas preocupantes también.

No obstante, no tenemos por qué preocuparse, puesto que el sistema público de salud se ocupa excelentemente del tema. De ahí que el Hospital de Mollet no cuente, por ejemplo, con servicio de alergología, o que el año 2015 solo dispusiera de un único oncólogo un solo día a la semana. Bueno, que igual en el 2022 estamos igual o peor con lo de oncología. Ya puestos, a toda esa inmensa cantidad de personas de la zona que sufren síntomas típicos de la Sensibilidad Química Múltiple (p. ej. picores de piel bestiales al salir de la ducha, la piscina o la playa) se les deja sin diagnosticar bien, se les dice que tienen piel atópica y se les da antihistamínicos y cremas dermatológicas que no arreglan el problema. No conviene que la prevalencia oficial de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) se acerque a la realidad. Cuanto más baja sea, mejor.

La planicie del Vallés es un auténtico lodazal químico, por tierra, aire y agua ¿Era algo nuevo? Vallesanos, vivís rodeados de empresas químicas concentradas en las cercanías de vuestra casa, el hogar donde os sentís seguros junto a vuestros retoños cuando cerráis la puerta. No olvidéis tener en cuenta la tremenda carga de contaminación derivada del tránsito de vehículos por las autopistas y autovías que atraviesan la región…gracias a la logística, a la deficiente red de transporte público, a los turistas que vienen buscando el sol y a los otros que van hacía el Magreb.

Se lo han currado. Las clases dirigentes llevan desde mitad del siglo anterior en ese empeño por hacer de la planicie del Vallés un lugar inhóspito. Seguro que muchos pensamos que ya es suficiente, que es hora de que las empresas tan contaminantes hagan las maletas y se piren a otro lugar. Pero es en broma y sólo un ratito, en aquel momento en que nos tomamos la cervecita con el colega ¿no? Porqué sabéis de sobras que el vecino de al ladito, o el primo, o el hermano, curra en una de ellas y que los alcaldes y los tertulianos van a decir lo de siempre, aquello de los puestos de trabajo que proporcionan y la riqueza, el PIB, etc. Tranquilos, no se les escapará nada acerca de los paraísos fiscales. 

 

En definitiva ¿De quién es la culpa? De las administraciones públicas y las empresas. Aunque los mayores culpables somos nosotros que olvidamos la dignidad y la capacidad de lucha continuada en el tiempo por lo importante: nuestra integridad y la de nuestros seres más queridos. De políticos ¿Qué decir? Ellos son también COVs que dejan ir los ricos, con lo bien que estarían en sus salones sentaditos dando la patita. Acaso ¿es creíble que los podemitas de Mollet del Vallés se quejen de las empresas que emanan malos olores cuando en Sta. Perpétua de Mogoda, el municipio de al lado, sus compis de partido llevan décadas gobernando, defendiéndolas, colaborando con ellas y ayudando a implantarlas? ¡¡Una decena de polígonos industriales en este municipio!! Era un pueblo rural y en unas pocas décadas lo han convertido en eso, en un ejemplo histórico de mala gestión del territorio.

Aún me gustaría añadir algo más porqué siendo justos la culpa está bien repartida. La culpa de que existan las emanaciones más nocivas para la salud y el medio ambiente es también de los consumidores. Somos nosotros quienes compramos a saco productos químicos que incorporan aditivos potencialmente nocivos. Nos encanta limpiar y desinfectar con ellos el coche, los muebles, el suelo, el perro, el gato, o nuestro cuerpo. Nos metemos colonia, after-shave o desodorante sin preocuparnos en saber que ingredientes llevan y con que patologías están relacionados. Regamos con plaguicidas los cultivos y el jardín, y el hogar (espray matamoscas, enchufitos para los mosquitos). Metemos ambientadores en el coche y en el baño porqué es terrible que huelan a persona, sin plantearnos siquiera el buscar alternativas sanas.

Unos meses atrás un amigo, biólogo y con inquietud conservacionista por las zonas húmedas, justificaba el uso de un ambientador en el coche diciéndome que a su hijo pequeño le gustaba que oliera bien el interior. En aquel momento sólo le comenté que unas ramitas de lavanda o romero, o tomillo, dan buen olor, no contaminan y son gratis. Educar a los pequeños empieza con estos detalles que fomentan el equilibrio en la acción de consumir. Nos parece mal que tiren una lata al agua y, en cambio, toleramos que apuesten por bienes de consumo que se han producido contaminando innecesariamente un rio con sustancias derivadas del petróleo.


La gente se sorprendería de cuantos de esos ingredientes nocivos con el medio ambiente y la salud que tanto utilizan se producen en las empresas situadas en las inmediaciones de su domicilio.

 

En el mercado hay alternativas seguras o saludables para cualquier cosa. Sólo es cuestión de dedicar unos minutos a informarse, a buscarlas en internet. No me cansaré de repetir que existen aplicaciones, como INCIBEAUTY, con las que mirar el grado de seguridad de un producto de higiene corporal o de cosmética, por ejemplo.

 

Además, vivimos rodeados de lujos totalmente prescindibles. Nos han creado una manía higienista exagerada. Otro problema es que las personas confiamos ciegamente en el producto que nos venden, creyendo que si fuera malo no estaría permitido. Pocas cosas hay más lejos de la realidad que esa ingenua creencia. Seamos conscientes de que los políticos no van a erradicar jamás el uso de los cientos de miles de aditivos nocivos para la salud y el medio ambiente utilizados en los productos de uso cotidiano. Por lo tanto, seleccionemos bien lo que compramos. Esa es una forma efectiva de acabar con las empresas más contaminantes.

 

Espero, por el bien de todos, que las protestas crezcan, se mantengan en el tiempo y logren un Vallés más habitable. De momento, se aproximan las fiestas mayores, la vuelta al trabajo, el inicio de la liga, el inicio del colegio, la bajada de temperaturas, el que la gente esté menos en la calle y no abra tanto las ventanas, etc. En el 2023 nos pasarán el triste espectáculo de las elecciones municipales y, luego, las marionetas volverán al baúl cuatro años más.

 

Los billetitos frescos ¡No hay mejor olor que ese!


sábado, 23 de julio de 2022

EL FUEGO Y LAS BRASAS

 

Hay que adaptarse al cambio climático y por eso al bosque ahora le llaman combustible.

 

Andan con falsa sonrisa
y rondan la oscuridad
No saben de dónde vienen
Y menos adónde van…

 

Soy de caminos de piedras,

de calles sin asfaltar
mi abuela no fue a la escuela,

pero aprendió a luchar
fue una niña de la guerra,

por eso sabe más
que esos intelectuales que hablan en la capital de la izquierda y del progreso
aunque pagan con divisa hasta los besos

Van de revolucionarios
teorizan en lo ajeno
son parte del problema
aunque se nieguen a verlo

 

“Lejos de la ciudad” Pascual María Cantero Fernández (Muerdo)

El avance tecnológico de la especie humana, sus vastos y profundos conocimientos sobre ciencia, del funcionamiento de la física y la química, no la alejan apenas de la esencia del resto de primates. Conseguimos teorizar y acertar sobre el desastre que acontecerá dentro de unas décadas, pero eso no nos hace capaces de dejar de actuar bajo el prisma del beneficio inmediato, del corto plazo y el egoísmo exacerbado.

 

Europa se derrite y España se quema una vez más. El cambio climático se muestra implacable a pasos agigantados y las previsiones de años atrás se quedan cortas. Las consecuencias las sufrimos en nuestra vida y a medida que avance, será más difícil producir alimentos para todos, poder huir de las altas temperaturas, de la sequía y la desertificación, del empeoramiento de las condiciones ambientales (aumento de ozono y otros contaminantes, p. ej.), de la emergencia de las enfermedades que son el pan de cada día y…de los incendios.

 

Sin embargo, nada de lo que pasa delante de nuestras mismas narices va con nosotros. Nos lamentamos un momento y luego continuamos andando hacía el abismo, convencidos de que seguir con nuestra estupidez es el único camino. La excusa que el personal se aplica es la de siempre: “aunque yo haga algo no cambiará nada porqué los demás van a continuar igual.”

 

Las bondades de la desmemoria

Este año acabé leyendo “1984”, una novela escrita por George Orwell (Eric Arthur Blair) a finales de los años 40s del pasado siglo. El libro, lo siento, pero es un peñazo. Su brillantez estriba en que el autor tuvo una clarividencia brillante y se adelantó sabiamente a lo que pasaría décadas más tarde y hasta nuestros días. Lo del gran hermano y tal, proviene del libro, y el inefable programa de televisión que marcó a varias generaciones para mal se inspiró fatídicamente en el libro.

 

El autor vaticinó un mundo gobernado por tres mega países (bloques) que controlaban al ciudadano absolutamente de forma dictatorial y siniestra (el pensamiento, las emociones, la economía, las cosas materiales, la comida, las noticias, contenidos divulgativos, etc.). El sistema no dejaba forma alguna ni lugar para escapar a sus imposiciones y control constante de la intimidad más privada. Uno de los métodos de control del estado eran las telepantallas instaladas en las casas, en la calle y los edificios. En el libro se les describe cómo dispositivos que vigilan cualquier gesto, emoción o palabra de los ciudadanos. El equivalente actual son las cookies, los algoritmos y los programas espía que de una forma u otra nos imponen desde los grandes poderes económicos, con la complicidad y colaboración absoluta de las administraciones públicas.

 

En el libro, el resto del aparato administrativo estatal se dedicaba a monopolizar cualquier mensaje informativo y a cambiarlo radicalmente de un día al otro, según las necesidades del poder, secuestrando a tal efecto todas las publicaciones al respecto y reeditándolas a su gusto cuantas veces fueran necesarias. La diversidad, el criterio independiente, el sentido crítico estaban completamente abolidos y prohibidos. Esos estados no conciben ni un resquicio mínimo para la disidencia o la discrepancia más inocente y sutil. En el libro, los ciudadanos han dejado de tener memoria porqué se les ha educado así desde pequeños y lo que hoy se decía blanco, mañana el mismo estado diría que era negro sin que el ciudadano recordase la versión del día anterior.

 

Sin memoria, estamos acabados.

 

Sin escarbar demasiado se encuentran similitudes entre el libro y la realidad de nuestros tiempos también en esto de la memoria. A lo largo del siglo XXI las administraciones públicas se han esforzado en marginar y menospreciar la memoria en los procesos evaluativos de los estudiantes. En Catalunya, hemos liderado el proceso, siempre a la cabeza del ultraliberalismo, inspirados más en la África administrativa que en la Europa avanzada situada al norte de los Pirineos. George Orwell acertó de pleno.

 

Ante cualquier obcecación del poder por imponer algo, por sistema hay que tomar el rumbo contrario puesto que será el que nos beneficie a los de abajo.

 

Hoy, más que nunca, es importantísimo tener buena memoria.

 

¿Cómo potenciar los grandes incendios?

La pasividad y la desidia son métodos efectivos cuando se combinan con un único mensaje que suena en todos los medios periodísticos. Estamos acostumbrados a oír al político de turno, o al tecnócrata teledirigido por intereses oscuros, emitir declaraciones y juicios de valor infantiloides y sesgados sobre los incendios. Lo peor es que en este, y en cualquier tema, ya no experimentamos sorpresa al no escuchar ninguna pregunta incómoda por parte del periodista.

 

En efecto, con frecuencia, el periodista se confunde con un personaje de atrezo que aguanta el micro, cómo el mamporrero sujeta el miembro viril con el fin de que se produzca la fertilización de la hembra, solo que, en este caso, los fertilizados, metafóricamente, somos los millones de ciudadanos que recibimos una materia seminal tan improductiva cómo innecesaria.

 

Los mensajes cansinos son siempre los mismos:

  • El bosque está sucio
  • Hay mucho combustible.
  • Hay que cortar

La táctica es muy primaria. Se demoniza el bosque, la culpa del incendio es suya. No se habla de ecosistema forestal, de árboles ni de arbustos, plantas o animales, sino del combustible, algo abstracto y abyecto, para que luego sea más fácil interiorizar la idea de que acabar con todo a golpe de motosierra y buldócer es lo correcto.

 

Los datos los dejan en evidencia: la inmensa mayoría de los incendios son creados por una negligencia humana o provocados directamente. Lo inteligente, entonces, sería concentrarse en eliminar de la ecuación o, al menos, mitigar al mínimo el factor humano desencadenante de los incendios.

 

Métodos

En primer lugar, hay que prohibir fumar dentro de cualquier vehículo (sea moto, coche, camión o tractor) ya que una proporción enorme de los fuegos se originan debido al estúpido o estúpida que lanza el puto cigarrillo por la ventanilla. Eso sí que son una plaga y, maldita sea, muchos se han reproducido ya. Junto a esto tienen que haber campañas informativas de grandes dimensiones sostenidas en el tiempo. En paralelo, se tendría que perseguir a destajo a todo aquel que fume dentro del vehículo, con multas importantes. Con esta línea de acción una parte gigante del problema quedaría eliminada.

 

En segundo lugar, las barbacoas, los fuegos y cualquier otro acto incívico, hay que perseguirlo y multarlo sin ningún tipo de piedad. Es más, quién más y menos es de la opinión de articular una connotación penal más que administrativa ¿Acaso la consecuencia en pérdidas económicas y de, potencialmente, vidas humanas no lo justifica?

 

Lógicamente, las soluciones que eliminan los problemas de raíz no interesan. El político no está por arreglar nada, eso no le da dinero a él y a sus amiguetes.

 

Van en dirección contraria

Cuando sufrimos administraciones públicas que permiten y justifican que a finales de junio se hagan trabajos forestales de prevención de incendios que, precisamente, acaban causando un gran incendio ¿Qué podemos esperar? Eso es lo que pasó este verano en Castell d’Aro, pero, prácticamente, ningún medio periodístico puso en el punto de mira estos hechos. Años atrás no se permitía llevar a cabo trabajos forestales en períodos de calor intensa y no se daban permisos a partir de la primera mitad de junio, o era bien raro que se dieran.

 

Hoy en día, lo malo se ha popularizado.

 

A partir de colegas que trabajan en prevención de incendios y demás, los últimos años me han ido llegando casos de barbacoas y fuegos informados a las autoridades que se dejan impunes, sin sanción, y es común que ni siquiera los agentes de la autoridad actúen en la propiedad privada o acudan al lugar donde se producen estas historias. Si creyera en los ángeles de la guarda, se diría que hacen horas extras para que no haya más incendios.

 

No obstante, el político y el tecnócrata, haciendo gala del cinismo más exasperante, después de no hacer nada de nada, no se cortan y apelan públicamente a la prudencia del ciudadano ¿Un agente de la autoridad que se ponga duro reiteradamente con hechos así, recibirá una zanahoria o una samanta de palos?

 

Una vez abordada las causas de los incendios y cómo reducirlas a la mínima expresión, existe otro factor clave ¿Cómo se evita que un incendio se convierta en algo preocupante?

 

La vigilancia sobre el terreno: eje indispensable

Si se quiere evitar que un pequeño incendio se convierta en una tragedia, el primer paso es disponer de una buena red de vigilancia (observadores) distribuidos homogéneamente por el territorio con el objeto de detectar cualquier conato.

 

Unido a esto tienen que haber suficientes dotaciones terrestres y aéreas, también distribuidas homogéneamente por el territorio, con el objeto de actuar con celeridad sobre esos pequeños incendios recién “creados”. Ambos factores son los que permiten que no se produzcan grandes incendios y es archiconocido.

 

La historia reciente en Cataluña nos ejemplariza sobre la importancia de disponer una buena red de vigilancia. El año 1994 se vivió una situación totalmente dramática. Tal y cómo se aprecia en la siguiente gráfica, el número de incendios y de hectáreas se disparó absolutamente.

 


Evolución del número de incendios y la superficie forestal quemada en Catalunya (Observatori Forestal Català)

https://www.observatoriforestal.cat/incendis-forestals/

 

Dichos incendios acabaron afectando, directa o indirectamente, a zonas con alta densidad de población, en las cercanías de Barcelona ciudad y otras grandes ciudades. Fue un infierno irrespirable. Es una situación que, de momento, con esa magnitud no se ha vuelto a producir ¿Por qué? Porqué hubo unas críticas abundantes y encarnizadas en los medios periodísticos y desde los políticos de oposición (todavía existía esto de la oposición, después evolucionaron al corporativismo mafioso) lo cual provocó que se invirtiera abundantemente en planes de prevención de incendios, al menos en las zonas más pobladas (Barcelona y kilómetros a la redonda).

 

Una pregunta que a las mentes avispadas les surgirá observando la gráfica es si la evolución histórica de los incendios es de decremento ¿Por qué están inflamando continuamente la opinión pública y preocupando tanto al personal con este problema, llenando tantos minutos informativos con el tema la última década? ¿Es que a los políticos o a los medios periodísticos les interesa realmente la naturaleza y las tragedias humanas? ¿No oís un gato encerrado maullando?

 

Poco más abajo tenéis una tabla que concreta las hectáreas quemadas por comarca en Catalunya. Si centramos nuestra atención en las hectáreas quemadas por comarca, se acaban viendo desigualdades importantes. Se observan comarcas densamente pobladas, con altas temperaturas y clima mediterráneo seco y a su vez con mucha disponibilidad forestal (p. ej. Vallés Oriental y Occidental) que acumulan muchas menos hectáreas en comparación con otras mucho más húmedas y con menos población y, por lo tanto, menor potencial de inicio de un incendio. Es el caso del Berguedà.

 



Global de hectáreas quemadas por comarcas en el período 1986-2021 (Observatori Forestal Català)

https://www.observatoriforestal.cat/incendis-forestals/

 

 

A través del mismo enlace del Observatori Forestal Català que encontraréis bajo la tabla se accede a un buscador que por comarca nos informa sobre el número de incendios y el total de hectáreas quemadas. Haciendo la comparativa entre las comarcas del Vallés Occidental y Oriental con la del Berguedà, nos precisa 471 incendios en el Berguedà con un total de 20.256 hectáreas quemadas, frente a 1601 incendios y 8.483 hectáreas (Vallés Occ.) y 819 incendios y 3.214 hectáreas (Vallés Or.). Dividiendo el número de hectáreas quemadas entre el número de incendios nos arroja que en el Berguedà se queman de promedio 43 hectáreas por incendio, en el Vallés Occ. 5 hectáreas y el Oriental 4.

 

¿A qué se debe toda esta diferencia de datos entre el Vallés Oriental y Occidental y el Berguedà? En las zonas más pobladas (las comarcas del Vallés) cómo hay muchos más habitantes se producen muchos más incendios que en el Berguedà, pero los planes de prevención de incendios disponen de muchísimos más efectivos (gente patrullando, torres de observación, etc.) y eso provoca que los avisos de incendios se produzcan cuando son aún de pequeñas dimensiones. La rapidez del aviso comporta una actuación más rápida y se logra que el incendio queme menos hectáreas.

 

En cuanto a disponibilidad de bomberos entre comarcas, no puedo hablar con propiedad, aunque no sería descabellado pensar que en las comarcas más pobladas se cuente con una cantidad bastante más superior de efectivos y medios, cubriendo de forma más homogénea el territorio ¿Por qué iba a funcionar en este caso de otra forma el centralismo (en este caso el catalán) de siempre?

 

En resumen, es radicalmente importante invertir en vigilancia sobre el terreno uniformemente distribuida a lo largo de todos los meses de calor ¿Se hace? Pues no. Fuera de lo que son las áreas más pobladas (metrópolis y zonas metropolitanas de alrededor) la inversión es ridícula o inexistente. Estos hechos son fáciles de apreciar puesto que las patrullas en coche de prevención de incendios o las torres de observación se ven fácilmente en aquellas regiones donde existen más, y son cómo los gamusinos (ni se ven ni se oyen) en las regiones alejadas de las metrópolis, que, por otro lado, son las más forestales.

 

Además, la tendencia de los ultimísimos tiempos ha sido la de recortar, a pesar de que la experiencia con los dispositivos de vigilancia ha dejado bien clarito que esta estrategia es la que mejor funciona. Cómo ejemplo de recortes, tenemos a la Diputación de Barcelona que todavía el año 2010 tenía oteadores desde puntos de observación fijos que empezaban la temporada de prevención de incendios en abril y la acababan hacía finales de septiembre, cubriendo cada jornada con dos turnos por punto de observación. A principios de la siguiente década, coincidiendo con la entrada de CIU en el gobierno de la Diputación de Barcelona, los oteadores comenzaron a trabajar a partir de junio y en la actualidad, por ejemplo, las patrullas del plan de prevención de incendios solamente cubren de 12,30 a 19,30 horas del día, a partir del 20 junio y terminan el 1 de septiembre.

 

Esta recortada flagrante en medios humanos, en esos ojos tan vitales que nos preservan de los grandes incendios, significa dejar sin vigilancia la mayor parte de la franja peligrosa del día y una fracción del calendario en la que se desencadenan muchos incendios. Mayo y septiembre son meses realmente peligrosos.

 

Es decir, ante la emergencia climática, el incremento de las olas de calor más salvajes y la sequía galopante, los políticos han decidido invertir mucho menos en la estrategia de prevención de incendios más efectiva y eficiente. Y en este escenario de la Diputación que os explico no solamente hay que señalar a la ultraderecha catalana puesto que después el tema ha seguido igual con los de Esquerra Republicana y los del Partit Socialista de Catalunya en el gobierno de los últimos años de la Diputación. En lo malo están de acuerdo y la oposición silba al aire.

 

Efectivos y medios de extinción de incendios

El segundo eje indispensable en la lucha contra los incendios que un país avanzado tiene que disponer es el de unos buenos medios y efectivos suficientes con los que mitigar y apagar un incendio.

 

En Catalunya tenemos unos efectivos de bomberos ridículos, con unos medios terrestres y aéreos insuficientes típicos de un país tercermundista que en vez de adaptarse a la nueva realidad se rasca el ombligo con complacencia. Prueba de ello es que, ante cualquier incendio mediano, los pocos medios y efectivos quedan hipotecados. Lo hemos vivido en innumerables ocasiones y acuden en nuestro rescate desde otras comunidades autónomas o desde el propio gobierno central (el ejercito) ya a principio de temporada.

 

¿Qué explicación tendría que en un incendio en Montcada i Reixac (a 15 kilómetros de Barcelona) tarden 45 minutos en llegar los bomberos habiendo en Mollet del Vallés, a 10 minutos, una base de bomberos?

 

El tercermundismo.

 

Lo más ridículo es que ahora se esté tratando de menoscabar, obstaculizar o marginar la labor de algunas Asociaciones de Defensa Forestal que acuden antes a apagar los incendios que los propios bomberos ¿Molestan ciertos ojos sobre el terreno? Las vergüenzas, según las circunstancias, conviene esconderlas y controlar que no salgan a la superficie ¿Es eso?

 

Cayendo en un esfuerzo de candidez extremo, valoraría la gran suma de carencias y decisiones dignas de personas con bajas capacidades, cómo un tremendo y craso error. Me jode que me venga a la cabeza que, realmente, a ciertas personas tal vez les interese esto de los incendios y si se hacen grandes, mucho mejor.

 

Porqué aquí que aplicamos tan bien lo de “No hay mal que por bien no venga”, se acaban abriendo más y más las oportunidades del negocio de la madera. Y así, a golpe de talonario público, legitimado por el incendio descontrolado y los bosques satánicos que son todo combustible, se van repartiendo millones entre los propietarios forestales y las empresas que se dedican al tema. Los colaboracionistas imprescindibles, los cuentacuentos (la tele, los periódicos, la radio, etc.), ponen imagen y mensaje, y con el melodrama han lavado el cerebro a la masa social que se cree todo lo que le cuentan y repite el mantra “el bosque está sucio”.

 

Cavamos nuestra propia tumba y ni nos enteramos.

 

Todos los millones que se recortaron en la vigilancia, todo el esfuerzo no invertido en perseguir y multar y encarcelar al culpable, se dedican a esquilmar y rematar unos bosques cada vez más dañados por la sequía, las altas temperaturas y la contaminación. Y lo peor es la falta de transparencia. Ciñéndonos a Catalunya, es imposible saber cuantos millones dedican las administraciones públicas a subvencionar las cortas cada año porqué es un descontrol absoluto y no se cuelgan los datos en abierto (Excel o formato CSV) en internet ¿Por qué será?

 

Hay más cosas intrigantes ¿Cómo es que los cuentacuentos no nos informan de si se mete a alguien en la cárcel o que sanciones se le imponen por causar un incendio premeditadamente o de forma negligente? Eso nos interesa a muchos ¿Por qué no lo cuentan? ¿Es que nadie pringa? ¿El colaboracionismo de nuevo?

 

Me causa sorpresa que se hable tantas veces de intencionalidad de los incendios y no aparezcan culpables. Cuando hay un asesinato se utilizan los datos de las antenas de telefonía móvil para identificar presuntos culpables y de esta manera se han metido en la jaula a los autores. No concibo que la investigación de un incendio no se tome con suficiente seriedad cómo para utilizar esta y todas las técnicas y estrategias posibles con la finalidad de enganchar al culpable.

 

Ante todo, el verdadero culpable de lo que pasa, es el político que vela por qué la situación siga igual.

 

LAS SOLUCIONES BENDECIDAS



Una corta en un lugar de nidificación de azor (especie protegida) en Catalunya, dentro de red natura (espacio protegido a escala europea). La corta acabó incluso con uno de los nidos conocidos por el órgano gestor del parque durante la época reproductiva. En la Serralada Litoral se esquilman montañas enteras a golpe de talonario público.

 

La verdad es siempre más complicada de entender y explicar que la mentira. Es por este motivo que las argumentaciones sencillas y muy mecánicas repetidas hasta la saciedad, tienen éxito.

 

¿Qué pasa cuando se ejecuta una actuación de las de hoy en día con maquinaria pesada y motosierras en el bosque?

  • Una de las cosas más evidentes es que se elimina el sotobosque radicalmente. Esto conlleva una pérdida brutal de humedad ambiental en el bosque y los árboles además quedan más desprotegidos.

De hecho, uno de los grandes errores en la gestión forestal subvencionada es que incluso en lugares protegidos a nivel europeo, se elimina a matarrasa el bosque de encinas y robles (hábitat de interés comunitario) que está brotando bajo el pinar maduro. Ese bosque de encinas y robles era el encargado de sustituir al de pinos. Una vez arrasado, cuando los pinos vayan muriendo, no habrá bosque de sustitución durante décadas. Nunca un leñador competente haría algo así; sería cómo pegarse un tiro en el pie.

 

  • Otra de las cosas que ocurre es que se cortan gran cantidad de los árboles maduros (los que dan más dinero) que son, en realidad, los que estructuran el bosque y los de genética más fuerte y, por consiguiente, aquellos que conviene que sigan produciendo semillas. A su vez, muchos de los que quedan en pie, están ya heridos de muerte al haber sido dañados por la maquinaria pesada (excavadoras y camiones).

 

  • Además, se compacta el suelo con el trasiego de la maquinaria, aspecto que dificulta la absorción de humedad por la vegetación a lo largo de los próximos meses o incluso años.

 

  • Se fragmenta todo el hábitat al trazar por todos sitios pistas de desembosque que no se vuelven a recuperar cómo bosque.

 

  • Una vez eliminado el sustrato arbustivo y extraídos los árboles que daban sombra al suelo, existirá una penetración inmensamente mayor de la radiación solar. Esto provocará que los microorganismos del suelo cambien radicalmente, favoreciendo un empobrecimiento y desequilibrios. Cabe añadir que estas nuevas condiciones van a facilitar el crecimiento de especies vegetales pirófitas (romero, estepas, jara, tomillo, gramíneas, etc.), a las que favorece el fuego y que, precisamente, crean condiciones idóneas para que se produzcan los incendios.

 

  • Se favorece la aparición de plagas. Una vez se lleva a cabo una actuación drástica, al eliminar el hábitat indispensable para gran parte de los depredadores que mantienen a ralla a insectos xilófagos y orugas, los próximos años será recurrente que se originen explosiones de esos invertebrados que cuando alcanzan grandes niveles poblacionales se convierten en muy nocivos para el bosque. Esta secuencia la he observado en encinares y alcornocales, en la provincia de Barcelona, con la lagarta peluda (Lymantria dispar). En este caso, las explosiones de población postcorta son radicalmente brutales cuando durante una década antes de la corta no se habían detectado.

 

Cualquiera fijándose un poco tendrá capacidad para ver que un bosque sin actuar, exuberante, desprenderá más humedad al pasear por él y que, por el contrario, un bosque donde se actuado drásticamente (a base de subvención pública) está empobrecido y seco. Básicamente, lo que se está logrando con esas formas drásticas de gestionar el bosque es favorecer la desertificación. Y eso no tiene nada que ver con una explotación tradicional y sostenible del bosque.

 

A pesar de todos los millones regalados a propietarios e industria maderera ¿Es que hay menos incendios? ¿Son menos virulentos? ¿Existe algún estudio científico serio que demuestre que en las zonas de actuación se producen menos incendios o menos virulentos? Pues la respuesta es que no. Será que el problema es otro y empecinarse en una opción que no funciona es otro síntoma de estupidez. Hoy en día, eso que llaman gestión forestal es un negocio privado y punto. Cómo tal, tendría que existir con los medios tradicionales de siempre y sin subvención pública de por medio.

 

Los bosques sufren un estrés hídrico acumulado, una exposición nunca vista a contaminantes y unas altas temperaturas que los ponen en serio riesgo. Ante la situación, uno imagina que se les debiera tratar igual que a un enfermo en la UCI, con suavidad y cuidado.

 

Si lo que se quiere es crear cortafuegos a matarrasa en sectores estratégicamente distribuidos por el territorio con los que poder cortar el avance de incendios en el futuro, ya hablamos de otra cosa, de actuaciones que tendrían que planificarse bien en base a criterios técnicos de gestión de incendios y de los ecosistemas. En esta tesitura, el aprovechamiento privado no tiene que guiar nada porqué sino lo que se fomenta es la picaresca y el sinsentido.

 

Evidentemente, también se pueden plantear a macroescala la diversificación del paisaje, crear espacios abiertos, con prados, alternados con zonas forestales. Darle heterogeneidad al paisaje, crear un paisaje en mosaico. Esta forma de concebir el paisaje conlleva beneficios a nivel de biodiversidad y permite crear zonas desde donde poder parar un incendio y romper su avance. Por encima de todo, la actuación se debe concebir más con bisturí e inteligencia que con buldócer y actitudes cejijuntas. Sobre todo, se debiera evitar confundir lo que es la gestión pública del tema con el interés privado del aprovechamiento y no legitimar la inyección pública de dinero con argumentaciones espurias.

 

Las estrategias de gestión activa, junto con otras, son inteligentes si se aplican correctamente, con criterios puramente de beneficio colectivo y no primando sobre el beneficio privado. Cortar cómo se está cortando los últimos años, empobreciendo montañas enteras de bosque que después ya no son ni bosque ni nada, favoreciendo la aparición de plagas, el empobrecimiento del suelo y la erosión en pendientes muy pronunciadas, la desertificación y todo a partir de ingentes cantidades de dinero público, es una condena para todos.

 

Estoy hablando sobre todo de Catalunya. Sin embargo, podría mencionar que a lo largo de la península Ibérica se cometieron (y cometen) atrocidades siguiendo el criterio de los ingenieros forestales y de montes, esos que dictaron repoblar con pinos o eucaliptos montañas enteras, en lugares en los que las especies propias eran otras, guiados por el criterio del aprovechamiento económico, sin tener en cuenta lo que es un ecosistema forestal o el ciclo del agua, el empobrecimiento del suelo y de los acuíferos, la desertificación, etc.

 

Por supuesto, no aprendimos del error y seguimos creyendo a pies juntillas que ese criterio del metro cúbico de madera a tanto el euro nos va a sacar del atolladero. Donde habría que concebir un ecosistema forestal vivo, sano y diverso, sombra, filtrado de contaminantes, humedad ambiental, suavización de las temperaturas, ellos ven combustible, biomasa y tablones.

 

Es siempre lo mismo: se gastan nuestro dinero en favor de sectores minoritarios en detrimento del bien colectivo.

 

Y ¿EL CAMBIO CLIMÁTICO?


En la fotografía un roble centenario. Es apropiado que el ciudadano se pregunte ¿Por qué en Catalunya no tenemos bosques maduros formados por árboles de varios cientos de años? Muy fácil, por qué una vez son de un buen diámetro se aniquilan sin contemplaciones.

 

Todas las soluciones que desde hace décadas se tendrían que haber adoptado, nadie las ha querido adoptar. Entre ellas, está la imposición y el despliegue masivo de los transportes públicos y su abaratamiento. Se ha apostado por el transporte privado y hacer cada vez más carriles de autopista y autovía, y más carreteras. Ha sido una tónica de izquierdas y derechas que nos ha conducido al colapso requeteanunciado durante décadas.

 

En paralelo, se ha desarrollado una logística sobredimensionada, a base de camión, barco y furgoneta. Los cuentacuentos nos hablan del colapso de la AP7 y lo relacionan con la supresión del pago del peaje cuando, en realidad, vemos cómo cada día el verdadero protagonista de esa autopista es el camión, circulando por el carril que les da la gana y a la velocidad que quieren.


Lo sabe y lo ve todo el mundo a diario.

 

Todo el modelo del país hace aguas. Vemos a los cuentacuentos hablando del cambio climático en invierno yendo en “manga corta” dentro del plató de televisión y en verano con chaqueta. Es el imaginario del no te resistas; sucumbe por qué no hay nada que hacer.

 

Mientras tanto, los monos que deciden, los que se benefician, siguen pensando que ellos están por encima de todo y nada les afecta ¿Son sus hijos inmunes a las enfermedades respiratorias, al cáncer, a los problemas autoinmunes, a los golpes de calor, etc.? La altura que se alcanza en la pirámide social es inversamente proporcional a la falta de escrúpulos, de responsabilidad moral, de inteligencia y talento, y de capacidad para tomar y poner en práctica decisiones a medio y largo plazo.

 

Pasando del plano catalán al estatal, el desastre nos pisa los talones y ellos se dedican a gastarse un pastizal en armas. La de medios aéreos y terrestres que tendríamos con ese dinero para poder apagar incendios, y miles de oteadores para los planes de prevención repartidos por absolutamente toda la península. No me olvido de la triste comparsa que a veces palmea y otras hace pucheros, de los esperpentos que presumen de pacifismo (ya lo vimos en Cádiz), pero siguen apoltronados cobrando del erario sin querer romper el pacto de gobierno, tragando los sables, aunque sin el misterio o la gracia del faquir.

 

Hablan de que nos concienciemos de la emergencia climática y ayudando al ciudadano a instalar placas solares en toda España, por ejemplo, se lucharía más efectivamente contra el cambio climático que ayudando a montar a las empresas privadas los cuatros megaparques solares. Tampoco están por la labor de intervenir a las energéticas con el sangrado al que nos están condenando. Tenemos al país vecino, Francia, que va a nacionalizar a una de las más fuertes…claro, que al sur de los Pirineos empieza África y aquí los políticos acaban de altos cargos en las grandes empresas.


domingo, 27 de marzo de 2022

Desastre ecológico en el rio Besós (II)

 

Una hembra de ánade azulón (Anas platyrhynchos). La especie mantiene una población residente en los ríos Besós, Congost y Mogent que se vio afectada en plena temporada reproductora por el incendio de Montornés del Vallés. Las noticias pasaron olímpicamente de las aves acuáticas de los ríos. Todas habrán ingerido las sustancias tóxicas vertidas.

En lo que llevamos del siglo XXI los ricos han utilizado cualquier medio y canal con el que conseguir estar a sus anchas, crear un ecosistema perfecto en el que poder obrar cómodamente, con todas las variables posibles de la ecuación controladas. El poder en mayúsculas ha inspirado y desplegado la distopia en cualquier ámbito de la sociedad, sea el privado o el público.

 

Hubo un tiempo en que las administraciones públicas defendían al funcionario que actuaba según la legalidad vigente ante intereses privados o públicos no adecuados al derecho. El funcionario, teóricamente, debe denunciar las ilegalidades, atañan o no a superiores o a ricos megapoderosos, y las administraciones públicas protegerlo en estas circunstancias. Por eso, una de las chinas en el zapato del oligarca siempre han sido los funcionarios que, defendiendo el interés general, el estado de bienestar y las leyes y normas, obstaculizaban sus actividades irregulares o ilegales mediante los cauces del procedimiento administrativo u otros contemplados por la legalidad.

 

Una vez superada la transición, los sirvientes fieles del oligarca, los políticos, siguieron la senda de las externalizaciones y la privatización de los servicios públicos. Hoy en día todos beben de ese manantial y el agua acaba en asociaciones, fundaciones y empresas. La clase política ha convertido la externalización en una adicción enfermiza en el transcurso de los últimos años.

 

No contentos con ello, desde tiempos de Rajoy a ahora, dejaron de convocar oposiciones y convirtieron las administraciones públicas en coladeros para personas afines (militantes de partidos, familiares u otros bichos) que acabaron convirtiéndose en funcionarios públicos por la puerta de atrás, de forma irregular, sin superar ninguna oposición. Parte de ellos escalaron hasta puestos altos mientras los funcionarios de carrera, con años de experiencia, se quedaban con un palmo de nariz, viendo cómo ahora de jefes tenían a personajes con grandes lagunas de conocimientos sobre la legislación que rige la administración pública. Por no conocer, hasta el procedimiento administrativo se ha convertido en una región inexplorada por los nuevos.

 

Si, amiguetes, están desmantelando la base del estado del bienestar: las administraciones públicas. El freno motor apenas funciona y los desalmados corren libres. El freno de mano y el del pie, van así, así. Porqué además han ido cambiando también procedimientos administrativos, normas y leyes, todo al gusto de los señores feudales del siglo XXI.

 

Hoy en día es una utopía que las administraciones públicas respeten las normas y las leyes. Es una utopía imaginar que velaran por el medio ambiente y la salud, que se preocuparan por las vidas de las personas. La distopia reina: las administraciones públicas protegen los intereses de los oligarcas y los defienden públicamente.

 

El otro paso que quedaba por dar es historia. Consiguieron que la voz del pueblo, la de las asociaciones y colectivos que forman el tejido social, esté ausente, sea insípida o conlleve un mensaje adaptado a sus negocios, en la mayoría de las ocasiones. Los actos de protesta, denuncias o similares fueron sustituidos por unos pocos mensajes en las redes sociales, cada vez más manipuladas por los infiltrados políticos y otras gentes de mal vivir.

 

La distopia no es el futuro, es el presente.

 

OTRO ATENTADO AMBIENTAL MÁS


La cigüeñuela común (Himantopus himantopus) es una especie incluida en el Anexo I de la Directiva Aves, la categoría máxima de protección de esta normativa europea. El tramo final del rio Congost y el del Besós comprendido entre el nacimiento y Montcada de Reixac son zonas de cría.

 

El viernes 18 de marzo de 2022 Montornés del Vallés sufrió otro incendio más causado por unos bidones de sustancias tóxicas, peligrosas para el medio ambiente y la salud de las personas.

 

Montornés del Vallés es un municipio que dista unos 15 kilómetros de Barcelona ciudad en línea recta. No obstante, la información ofrecida por los periodistas y las administraciones públicas fue gravísimamente pobre y sesgada. Se atribuyó el inicio del fuego a unos bidones con disolventes para pintura almacenados en el exterior. El incendió acabó calcinando tres naves industriales y afectó a una cuarta, todas localizadas en la calle Antonio Machado. Los periodistas narraron que el incendio supuso el vertido de residuos tóxicos en el rio Besós y la muerte de multitud de peces y tortugas autóctonas.

 

Extrañamente, nadie menciona el nombre de la empresa en la que se desencadenó el incendio. Nadie nos aclara las sustancias concretas que se quemaron.

 

Cómo estaba sumamente interesado en conocer cuál fue la empresa culpable, indagué en periódicos, radios, televisiones (TV3 y otras), en el twitter de los bomberos, en grupos Facebook, administraciones públicas, etc. El resultado fue que en ningún lugar constaba el nombre de la empresa. Olía a cuerno quemado.

 

En pleno estado de obcecación revisé videos y fotografías que usuarios a título personal o periodistas habían colgado en relación con el incendio. No había forma de ver cuál era la empresa. Es más, la información gráfica de los periodistas estaba tan restringida que era harto difícil localizar el lugar concreto de los hechos. Finalmente, tirando del Google maps, utilizando la opción satélite y girando hacía todos los ángulos al mismo tiempo que confrontaba la imagen con las fotografías y videos, logré situar el incendio en una manzana de forma inequívoca.

 

Fijaos que uno tiene que convertirse, prácticamente, en detective para dar con la localización del incendio. La información ofrecida por los diferentes medios periodísticos es homogénea, altamente sesgada y el tema se extinguió en poco tiempo: el sábado la mayoría de los medios periodísticos dejaron de publicar información al respecto.

 

¿Por qué tanta opacidad? ¿Se está protegiendo a alguna empresa especialmente? Pues no lo se. Google maps señala dos empresas de logística (Cárcaba Barcelona, S. L. y Gizani Translogistics S. L.) y otra que entiendo que se dedica al arreglo de vehículos (Tallers Manteniment i Medi Ambient). Pero también hay una cuarta no rotulada o referenciada en el Google maps que solamente se observa cuando vemos la fachada de la nave: FERROVIAL.

 

Aún destaca otra cosa más rara: los periodistas al referirse a la empresa donde se inició el incendio hablan de una empresa de pinturas.

 

Huele francamente, mal, muy mal.

 

Otros detalles tampoco acaban de quedar claros. El incendio no se situó al lado del rio Besós, sino que los ríos más cercanos se encuentran en línea recta a unos 500 metros (el rio Mogent) y a unos 700 metros (rio Congost), a más de 1,5 km del punto más cercano del rio Besós, que es el nacimiento de este curso fluvial. No ha existido ninguna información que hable sobre el vertido y afectación en los ríos Mogent o Congost pero al menos es de suponer que por uno de los dos debió pasar el vertido antes de llegar agua abajo hasta el rio Besós.

 

Otro tema que ruboriza ha sido la falta completa de referencia a que los tramos de Montornés del Vallés del rio Congost y el rio Mogent, y la parte del rio Besós comprendida entre su nacimiento (Montornés del Vallés y Montmeló) y Sant Fost de Campsentelles y Mollet del Vallés, forman parte de la Red Natura. Son espacios naturales protegidos a escala europea, entre otros motivos, por la presencia del galápago leproso (Mauremys leprosa), una tortuga declarada de interés comunitario. Las tortugas son, junto con los peces y los anfibios, los grupos de vertebrados que más han pringado. No pueden escapar ante estos episodios.

 

Estamos ante un nuevo atentado ecológico sobre este ecosistema fluvial protegido a nivel europeo. La verdad es que protegieron estas zonas en su día porqué la Unión Europea amenazó con sancionar a la Generalitat por no presentar un % suficiente del territorio protegido cómo Red Natura. Protegieron el dominio público, lo cual fue muy cómodo de cara a no entrar en disputas con propietarios privados, pero en realidad, ninguno de los municipios señalados ni tampoco la Generalitat de Catalunya (la competente) ha tenido nunca el más mínimo atisbo de respeto o sensibilidad por la biodiversidad de estos tramos fluviales. Los incendios y sus actitudes son otra prueba más de lo expuesto.

 

Aguas más abajo, a 8 kilómetros de distancia lineal del incendio, fuera de la Red Natura, en un tramo del rio Besós que no está protegido, el único ayuntamiento que alzó la voz crítica sobre el pasado incendio fue el de Montcada y Reixach. En Montornés del Vallés, donde gobierna el mismo partido que en Montcada y Reixac, decidieron no salir en la foto. El resto de los municipios afectados, todos calladitos.

 

El efecto del vertido ha afectado a los 18 kilómetros del rio Besós.

 

Al margen de la contaminación provocada por el incendio en el rio y el mar, existió la del aire. En efecto, las sustancias tóxicas del incendio llegarían hasta la desembocadura del Besós (Sant Adriá del Besós y Barcelona). Además, todos los periodistas obviaron informar acerca del impacto o del riesgo sobre la salud humana. El tema que más preocupa a los ciudadanos, lo evitan. No me gustaría imaginar que cualquier información que potencialmente pueda desencadenar la alarma social en detrimento de los intereses de unos pocos ricos, fuera censurada. Sin embargo, las administraciones públicas les quitan hierro a estos episodios, en vez de alertar a sus ciudadanos con la intención de protegerlos ¿Por qué iba a pensar bien?

 

He hecho una pequeña recopilación de enlaces a noticias sobre el suceso, por si sentís ganas de contrastar el contenido de este post o queréis ampliar la información y, de paso, así quedan retratados unos cuantos:

https://liniaxarxa.cat/noticies/controlat-incendi-de-montornes-que-ha-afectat-quatre-naus-industrials/

https://elmon.cat/societat/incendi-montornes-del-valles-mobilitza-dotacions-bombers-385061/

https://www.vilaweb.cat/noticies/video-bombers-controlat-incendi-naus-poligon-montornes-valles/

https://www.ccma.cat/324/els-bombers-donen-per-controlat-lincendi-a-quatre-naus-de-montornes-del-valles-pero-es-quedaran-24-hores-mes-a-la-zona/noticia/3153119/

https://www.ccma.cat/324/peixos-morts-i-escuma-al-besos-despres-de-lincendi-en-una-nau-de-dissolvents-a-montornes/noticia/3153089/

https://www.sommollet.cat/noticia/80093/investiguen-si-lincendi-de-montornes-ha-causat-la-mort-de-peixos-al-riu-besos

https://es.ara.cat/sociedad/medio-ambiente/investigan-incendio-poligono-montornes-valles-contaminado-besos_1_4309121.html

https://www.lavanguardia.com/vida/20220319/8137771/aparecen-peces-muertos-besos-incendio-poligono-montornes.html

https://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2022-03-19/vertido-toxico-rio-besos-importante-bomberos_3394688/

https://www.europapress.es/catalunya/noticia-besos-presenta-color-habitual-incendio-montornes-barcelona-aca-20220321145634.html

https://elpais.com/espana/catalunya/2022-03-18/proteccion-civil-activa-el-plan-de-emergencia-quimica-en-fase-de-alerta-por-un-incendio-en-una-fabrica-de-montornes-del-valles.html

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20220319/aparecen-peces-muertos-besos-incendio-13399370

https://www.rac1.cat/societat/20220319/411954643161/incendi-montornes-peixos-morts-besos-contaminat-escuma-espuma-pudor.html

 

TRES AÑOS ANTES

El incendio no es un hecho aislado. En diciembre de 2019 se produjo otro incendio en un polígono en el mismo Montornés del Vallés. Perro Verde publicó el 15 de diciembre de 2019 el siguiente post sobre el mismo:

 

Desastre ecológico en el rio Besós

https://perroverdeweb.blogspot.com/2019/12/desastre-ecologico-en-el-rio-besos.html

 

Aquella vez los periodistas proporcionaron los detalles que no les dejan publicar ahora: nombre de la empresa y etc. También en aquel entonces reaccionaron pública y críticamente en público desde más de una alcaldía. En tres años el cambio es descarado al comparar las noticias y las reacciones políticas en uno y otro suceso ¿Qué ha pasado?

 

Aquello acabó en fiscalía. Estaría bien conocer la sentencia y la pena impuesta, al efecto de comprobar el coste que supone un grave atentado contra el medio ambiente y la salud pública. Es de interés general saberlo.

 

¡Por supuesto!

¡La censura no existe y ganamos libertad!

 

¿MALA SUERTE?

La vida son probabilidades. La mala o buena suerte es el consuelo de los tontos. Que en tres años hayan acontecido dos incendios peligrosos de sustancias tóxicas en el mismo municipio no encaja. La verdad es que en el Vallés ha habido mucha relajación en los últimos tiempos. Es normal que la Generalitat y los ayuntamientos otorguen permisos de almacenamiento de sustancias tóxicas en exteriores por períodos cortos de tiempo (6 meses) que después se pueden prorrogar.

 

Otro rasgo circunstancial que ilustra sobre la temeridad e imprudencia de las administraciones es que el incendio de hace unos días se produjo a escasos metros de una gasolinera. Tal vez algunos os preguntéis ¿Bidones de disolvente almacenados a pocos metros de una gasolinera y encima en exteriores de la nave? La otra variable que ilustra la medida del riesgo es que a unos 120 metros de las naves quemadas hay un barrio residencial ¿Estamos locos?

 

Existe una incapacidad y una desidia casi psicópata en el control de los riesgos y la permisividad. Al fin y al cabo, los gestores públicos y sus amos oligarcas decidieron y deciden que el Baix Vallés sea quién cargue con los riesgos y las enfermedades del progreso. Es una zona poblada, básicamente, por inmigrantes andaluces, extremeños, gallegos, africanos, etc. y su descendencia. En definitiva, son los que hay quienes etiquetan cómo “nouvinguts (nuevos venidos)” que siguen siendo la mano de obra barata.

 

No es mala suerte sino de donde provienes.

 

EL AGUA HA RECUPERADO EL COLOR

Al día siguiente del incendio, tras haber visto los ciudadanos las imágenes de toda la mortalidad de peces y tortugas, la Agencia Catalana del Agua y el Consorcio Besós Tordera decían que el rio Besós exhibía su color habitual, entre otras palabras, y en Europa Press hacían un titular de ello. Lo tenéis aquí:

 

El rio Besós presenta su “color habitual” tras el incendio de Montornés (Barcelona), según la ACA.

https://www.europapress.es/catalunya/noticia-besos-presenta-color-habitual-incendio-montornes-barcelona-aca-20220321145634.html

 

Algunas emociones nos hacen poner colorados, al llenarse de sangre los vasos capilares de la cara. Una de ellas es la vergüenza. La falta de vergüenza es incolora e insípida. Otra emoción que nos hace enrojecer es la ira. Se siente, por ejemplo, cuando nos pretenden engañar menospreciando nuestra inteligencia.

 

CONFUNDIENDO A LA GENTE

Puse atención en la noticia que ofreció el Telenotícies de TV3 sobre el tema el 19 de marzo. La reportera (Cori Calero) intentaba guiar la atención del espectador hacía unas soluciones para evitar la contaminación del rio por episodios de incendio industrial. Digo intentaba…porqué algunos no picamos.

 

En estos episodios, las sustancias tóxicas del incendio se mezclan con el agua utilizada por los bomberos y pasan a desembocar directamente a los ríos, mediante las canalizaciones y otros circuitos (p. ej. los desguaces de los patios de las industrias).

 

La primera solución que nos vendían en el Telenotícies es la instalación de circuitos y depósitos en los polígonos, a efecto de recoger las aguas que sobresalgan de las industrias y evitar así que lleguen al rio. Poniéndonos en que esa fuera una solución válida, todos sabemos que mantener los circuitos de desagüe limpios y desembozados a fin de que sean operativos no se cumple ni en las ciudades ¿Por qué iban a estar en perfecto estado en un polígono con kilómetros de trazado e infinidad de salidas de agua a mantener de forma privada? Es, sencillamente, una utopía.

 

La proposición me suscita una pregunta ¿Lo van a pagar además los empresarios? ¿O volveremos a pagar sus costes los ciudadanos igual que pasó y pasa con la depuración de las aguas industriales?

 

La segunda solución esgrimida por Cori Calero es la revegetación del rio Besós con bosque de ribera con el objeto de que el rio sea más resiliente ante estos atentados ecológicos. La resiliencia de un ecosistema fluvial es la capacidad que tiene de recuperarse tras, llamémosle, un altercado natural o artificial.

 

En resumen, una variable que despejaron fuera de la ecuación desde el Telenotícies fue el almacenaje de residuos tóxicos más que cuestionable y el incendio no excepcional sino reiterado dos veces en tres años en un mismo municipio. No quisieron entrar en la causa de los problemas que es, precisamente, la que se tiene que abordar ¿Qué hacían sustancias tóxicas peligrosas e inflamables en un lugar inadecuado y sin las medidas oportunas? La solución pasa por evitar esos almacenamientos y el riesgo sobre el medio ambiente y la salud humana.

 

La otra variable: la repercusión sobre la salud humana la menospreciaron.

 

Sólo una mente inmadura e infantil se tragaría que el bosque de ribera podría evitar la mortandad de peces, tortugas, invertebrados, anfibios y otros grupos faunísticos derivada de un incendio de sustancias tan tóxicas y el vertido en el rio.

 

La noticia entera la visionaréis mediante este enlace:

 

Peixos morts i escuma al Besòs després de l’incendi en una empressa de dissolvents a Montornés. Telenotícies TV3.

https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/telenoticies/peixos-morts-i-escuma-al-besos-despres-de-lincendi-en-una-empresa-de-dissolvents-a-montornes/video/6149829/

Cuanta paciencia tenemos…lo cierto es que estas sustancias no tendrían que almacenarse al aire libre, cerca de núcleos poblados y sin medidas adecuadas. Si las administraciones públicas protegieran la seguridad del ciudadano, el medio ambiente y la salud, y no fueran cómplices de las industrias, no sucederían estos atentados con tanta frecuencia. Si fuera más fácil encontrarse con periodistas con vocación incontestable de servicio a la sociedad, preocupados, sinceramente, por la salud y el medio ambiente, nos iría mejor.

Los oligarcas no cambiaran a mejor y, por extensión, tampoco la inmensa mayoría de los políticos y los periodistas. Nos queda a nosotros la decisión de actuar de forma comprometida con el futuro. Eso pasa por utilizar cuantos menos productos tóxicos mejor:

  • Usar productos de higiene personal y de limpieza seguros, sin derivados del petróleo.
  • No usar biocidas peligrosos.
  • Dejar de usar los ambientadores de química de síntesis y pasar a emplear los de origen estrictamente natural.

 

La lista es más larga y existen alternativas sanas y seguras para todo.

 

El incremento de consumo de productos con derivados del Petróleo (benceno, tolueno, etc.) implica que existan más almacenamientos potencialmente capaces de provocar un desastre ecológico con repercusiones en las personas. Producirlos ya supone de por si la contaminación del medio ambiente y obrar en contra de nuestra salud.

 

La otra tarea que nos queda es ser aceradamente críticos con quién pone en riesgo nuestra salud y el medio ambiente, y con aquellos que les secundan o ayudan.