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domingo, 25 de abril de 2021

La SQM en TV3

 

La mascarilla con válvula exhaladora, un artículo imprescindible para las enfermas de SQM al que se le ha declarado la guerra.

Escasos días atrás el programa Planta Baixa de TV3 dedicó unos minutos a la Sensibilidad Química Múltiple (SQM).

El apartado comenzaba con la entrevista a una enferma muy joven, Alba. Continuaba con una entrevista a la doctora Carme Valls Llobet quién frecuentemente es tratada cómo experta en la materia.

Podéis ver el contenido sobre SQM siguiendo este enlace:

https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/planta-baixa/sensibilitat-quimica-multiple-tinc-una-malaltia-que-no-te-cura-i-no-saben-com-tractar-la/video/6093997/

Llevaré a cabo una crítica sobre este espacio dedicado a la SQM, estructurada en dos posts. El que leéis ahora se centra en la entrevista efectuada a una enferma (Alba) y el posterior tratamiento divulgativo que una periodista dio a la enfermedad.

Alba

Me gustó el estilo que el periodista imprimió al tema, la sensibilidad que aplicó en la entrevista a Alba. Alba pudo explicar parte de la complejidad de la enfermedad, un grupo de síntomas que surgen cuando se expone a productos químicos y cómo su sensibilidad ha crecido con el tiempo, abarcando más y más sustancias, y provocándole unas drásticas limitaciones en su vida cotidiana. Hizo un esfuerzo pedagógico en su explicación clara, breve y objetiva.

 

Entre los síntomas mencionaba los respiratorios, los de las mucosas, los oculares, el cansancio, la pérdida de cabello, etc. Narraba Alba su primera crisis potente, entró en urgencias con una etiqueta poco clara: shock anafiláctico/crisis asmática/crisis respiratoria. Desde ese momento sufrió problemas de entrada y salida en el hospital sin que nadie supiera diagnosticarla correctamente, así hasta un año después.

 

El retraso en la diagnosis es otro de los suplicios a los que se somete a los afectados, ocasionado por la falta de formación de los profesionales de la medicina para detectar o sospechar el origen de los síntomas. A ello cabe sumar un malfuncionamiento burocrático en la agilización del proceso cuando hasta los propios expertos designados por la administración pública para la diagnosis de la SQM niegan la visita al paciente alegando argumentos burocráticos que no son ciertos (véase el post “Hospital Clínic (II)” del 15 de diciembre de 2019).

 

Claramente, la sanidad pública adolece de un fallo sistémico que propicia el retraso en el diagnóstico de la SQM y/o su negación, igual que la ingeniería consigue que la producción de objetos contemple y logre a la perfección la obsolescencia programada.

 

Mientras tanto, al ser humano, que no es un objeto, se le deja sufrir, provocándole un empeoramiento de su estado que puede ser fatal e irreversible. No obstante, se puede decir que Alba incluso fue afortunada; la mayoría de las enfermas tardan años en ser diagnosticadas correctamente y otras siguen sin diagnosticar a lo largo de décadas o jamás obtienen un diagnóstico acertado.

 

¿Cuántas mujeres con rechazo a colonias y con todo el pack de síntomas típicos de una SQM acaban con la etiqueta de asma?

¡¡Hasta he tenido que escuchar “asma a productos químicos”!!

 

Alba está bien informada y refiere la única estrategia efectiva de lucha que existe hoy en día para poder convivir con la SQM: la evitación de los tóxicos. La evitación de los tóxicos, el control ambiental, Alba nos lo sitúa a todos los niveles:

  •       Por vía inhalatoria (utilizando mascarilla con válvula exhaladora)
  •       Por ingesta (alimentándose con productos ecológicos)
  •       Por vía cutánea (usando productos de higiene especiales, sin fragancias y etc.), etc.

Nos informa la joven que es la única solución que le dieron en un hospital. Debía de ser un hospital privado porqué en Catalunya la sanidad pública dice justamente lo contrario en los informes y recomendaciones a las personas afectadas de SQM: no evitar los tóxicos, ni llevar mascarilla, ni comer ecológico. Este tema quedó bien reflejado en el post del 17 de junio de 2020 (Hospital Clínic (IV)) dedicado a un informe oficial de diagnóstico de una de las dos unidades especializadas en Catalunya para la SQM. El enlace:

https://perroverdeweb.blogspot.com/2020/06/hospital-clinic-iv.html

 

Me hubiese gustado escuchar más rato a Alba, lo que nos tenía que explicar ella era más interesante que el resto de lo que siguió. Habitualmente, los enfermos saben más de la SQM que los periodistas o los profesionales de las ciencias de la salud y/o tienen muchos menos complejos o prejuicios en sus intervenciones dirigidas al público. Es lógico, luchan por su vida y por su dignidad, no tienen un interés profesional u de otras índoles (prestigio, etc.).

 

Por cierto, quién sea observador habrá notado que Alba llevaba una mascarilla con válvula exhaladora. Este tipo de mascarilla es la única que permite a los enfermos de grado moderado-grave de SQM, como Alba, poder evitar la exposición cuando forzosamente se ven obligados a entrar en contacto con tóxicos (habitualmente, cuando salen de su vivienda). En efecto, cuando veáis a una persona con una mascarilla de este tipo, o incluso otras de válvulas muchos más aparatosas, no es porque sean fans de Darth Vader ni tampoco porqué sean egoístas, cómo sentenciaba en junio del 2020 Fernando Simón sumido en su ignorancia respecto a las enfermas de SQM.

 

Las enfermas de grado moderado-grave de SQM se ven obligadas a emplear las mascarillas con válvula para estar en la calle, acudir a un ambulatorio o a un hospital, o entrar en cualquier edificio de la administración pública o de ámbito privado (p. ej. una tienda de comestibles). El uso de este tipo de mascarillas por las afectadas era mal visto por ciudadanos ignorantes antes del COVID. Una vez entrados en la pandemia, personajes de la escena pública (políticos y politizados) se pusieron a criminalizar el uso de estas mascarillas, sin contemplar siquiera la excepcionalidad en el caso de las enfermas de SQM. Hubo alguna comunidad autónoma que incluso las prohibió y existen hospitales en los que no dejan entrar con ellas y no dan alternativas.

DISCRIMINACIÓN, MARGINACIÓN, EXCLUSIÓN SOCIAL, INHUMANIDAD, MACHISMO, ETC.

 

La periodista de TV3

La entrevista empalmaba con el corto espacio divulgativo que nos ofrecía una periodista de Planta Baixa.

 

Tratar un tema científico complejo, polémico y controvertido es algo altamente peliagudo. Requiere hincar los codos y leer un buen puñado de artículos científicos de revistas indexadas, y entender lo que se lee, claro está. Esta tarea no la puede llevar a cabo más que alguien que sepa de ciencia, y no un periodista cualquiera.

 

Una vez hecho esto, la persona puede alcanzar un criterio mínimo con el que dar una visión sin sesgar de la realidad, mostrar el panorama de forma objetiva y contrastada, sin tergiversación y con honestidad. Lo que venía siendo el periodismo años atrás, aunque, es cierto, ahora estamos en otro siglo.

En la ocasión que nos ocupa, la periodista no se documentó bien en lo relativo a algún aspecto. Mencionó las cifras de prevalencia de la SQM que se barajan en España (0,02%-0,04%) según un trabajo (Nogué et al. 2011) aclarando que no eran fiables puesto que la SQM está infradiagnosticada.

Las cifras de Nogué et al. (2011) provienen de la experiencia exclusiva con pacientes diagnosticados de SQM en dos únicas unidades de toxicología: la Unidad de Toxicología del Hospital Clínic de Barcelona y la Unidad de Toxicología del Instituto de Ciencias Médicas de la Universidad de Valladolid. Huelga decir que en este trabajo ya participó Joaquím Fernández-Solà, quién para la Generalitat de Catalunya es “su” experto oficial en SQM. Tal vez por eso TV3 se limitó a utilizar los datos de prevalencia de ese estudio, datos que son muy, pero que muy poco representativos de la realidad en un país occidental.

Lo que no entiendo es por qué TV3 no utilizó otros valores de prevalencia mayores (0,2%-4%) que figuraban en otra publicación del mismo año en la que constaba cómo autor el mismo Joaquím Fernández-Solà:

Documento de consenso. Sensibilidad Química Múltiple (2011) Ministerio de Sanidad, Política social e Igualdad.


Misterios de la vida, la prevalencia descrita por el Documento de Consenso se basaba en un documento del gobierno australiano:

A scientific review of multiple chemical sensitivity: identifying key research needs (2008) Working Draft Report prepared by the National Industrial Chemicals Notification and Assessment Scheme (NICNAS) and the Office of Chemical Safety and Environmental Health (OCS)

http://sacfs.asn.au/download/MCSdrafReport.pdf

 

Pero es que además, en otra publicación más moderna (año 2013) de Nogué y de nuevo Fernández-Solà se dan unas cifras mínimas, según ellos, del 0,1%-5% de la población, una prevalencia incluso mayor a la anterior y a la que defienden en TV3 (0,02%-0,04%). La guinda es que estos autores nos cuentan en esta publicación que la prevalencia está muy directamente relacionada con el grado de contaminación ambiental. Esto último es realmente muy bueno porqué los informes del Hospital Clínico, de la Unidad de Síndromes de Sensibilización Central que Fernández-Solà dirige, dicen bien claro que no recomiendan a los pacientes la evitación de los tóxicos (los que les inducen los síntomas)…jajajaja. El trabajo que estoy reseñando es este:

Fernández-Solà, J. & Nogué, S. (2013) Sensibilidad Química y Ambiental Múltiple. Sobrevivir en un Entorno Tóxico.


El por qué la periodista de TV3 dio como referencia los datos de prevalencia más escandalosamente bajos y no los contrastó con otros más elevados que ofrecían los mismos autores incluso en una publicación más moderna…os lo dejo a vuestra interpretación…jajajaja.

 

Cualquier persona inteligente y con un poquito de mundología sabe que lo mejor es documentarse con publicaciones de países donde la ciencia es más seria. En efecto, el asunto es aún más terrible por qué de haber consultado la periodista de TV3 trabajos científicos de países avanzados hubiese alucinado con la prevalencia de los diagnosticados de SQM (Estados Unidos: 3,1%-6,3%; Canadá. 2%-3%; Australia: 6,5%). Además, en Australia un 18,9% de la gente no diagnosticada informó de sensibilidad inusual a los químicos cotidianos, lo que ya es una sensibilización en sí.

 

Perro Verde profundizó en el aspecto de la prevalencia meses atrás (9 de enero de 2021) en el post “Hospital Clínic (la lista del Doctor X (IV)) y los datos venían referenciados con los estudios publicados correspondientes. Aquí tenéis el enlace:

 

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/01/hospital-clinic-la-lista-del-doctor-x-iv.html

 

Sigamos con la periodista de TV3. Ella, con esa prevalencia ridículamente baja que nos ofrecía (0,02%-0,04%) calcula una aproximación de unas 1600 personas afectadas por SQM en Catalunya.  Sin embargo, aplicando los mismos valores de prevalencia (0,02%-0,04%) a los datos del 2020 sobre la población catalana del Instituto de Estadística de Catalunya (7.722.203 habitantes) ¡¡Sale una horquilla de 1544-3089 enfermos!! Ósea, tiró a la baja descaradamente, tuvo en cuenta el extremo inferior y sesgó al completo el extremo superior…¡Ni tan siquiera hizo la media! ¿Tampoco sabe de cálculo? En fin, interesa que no cunda el pánico: las enfermas son 4 gatos y no merece la pena esforzarse.

 

Corriendo un estúpido velo, si nos da por aplicar la prevalencia de democracias normales, se obtienen cifras más de acorde con la realidad y eso da miedo de verdad. Por ejemplo, al aplicar los valores de prevalencia que antes reseñaba de Estados Unidos, en Catalunya tendríamos entre 239.388 y 486.498 catalanes enfermos de SQM, con los del Canadá saldrían entre 154.444 y 231.666 catalanes, y ya con los de Australia lo petaríamos con 501.943 catalanes diagnosticados y otros 1.459.496 habitantes que presentarían sensibilización a productos químicos cotidianos.

 

¡Cuánto trabajo atrasado tienen en la sanidad pública catalana!

Costaba poco hacerlo bien…el por qué no lo hicieron forma parte de la normalidad catalana.


¿Tenemos menos exposición a tóxicos que en Estados Unidos, Canadá o Australia?


Pues no, seguimos usando a saco insecticidas que están prohibidos en EEU y Canadá desde hace años, entre otras muchas cosas, y en unas proporciones que nos colocan entre los países europeos con más toneladas empleadas al año.


En el próximo post comentaré la otra parte del programa: la entrevista a la Doctora Carmen Valls-Llobet.


Bibliografía

A scientific review of multiple chemical sensitivity: identifying key research needs (2008) Working Draft Report prepared by the National Industrial Chemicals Notification and Assessment Scheme (NICNAS) and the Office of Chemical Safety and Environmental Health (OCS).

Documento de consenso. Sensibilidad Química Múltiple (2011) Ministerio de Sanidad, Política social e Igualdad.

Fernández-Solà, J. & Nogué, S. (2013) Sensibilidad Química y Ambiental Múltiple. Sobrevivir en un Entorno Tóxico.

 

Nogué Xarau, S; Dueñas Laita, A; Ferrer Dufol, A; Fernández Solà, J (2011) Sensibilidad Química Múltiple. Med Clin (Barc), 136 (15).


lunes, 6 de enero de 2020

Que bien huelen las colonias y el perfume


La última entrada era una inocentada, una sátira sobre el comportamiento de diferentes tipos de personajes del escenario público, distintas opciones políticas (es decir, diferentes representantes de lobbies privados), etc.

La crítica con humor entra mejor y era fácil ver que no se estaba hablando en serio, el absurdo estaba bien presente. No obstante, prefiero dejarlo bien claro para que no haya ningún tipo de malentendido.

¡Qué bien huelen los tóxicos!
¡Zagalas y zagales, niños y mayores, en estas fechas tan señaladas...qué bonita es la Navidad, el papa Noel y los reyes magos!

Que tremenda oportunidad para demostrar nuestro amor hacía nuestros seres queridos, regalando una colonia o un perfume al padre, la madre, los abuelos, a la novia, al novio. O unas buenas cremas anti-envejecimiento, productos cosméticos, etc.

La tele nos muestra esos anuncios adorables con chicos y chicas guapas, etéreos, esas palabras en francés...

¿Quién se puede resistir a comprar esos olores o a ponérselos?

Detrás del marketing comercial, frecuentemente, existe un trastero lleno de telarañas y mucho polvo. Os voy a dejar a continuación un enlace a un contenido que hace un resumen muy esquemático sobre esos ingredientes “secretos”, o no tan secretos, utilizados por las empresas para sus productos de aseo personal, limpieza de la casa, cosmética y etc.


Este contenido de Ecologistas en Acción es un resumen de un trabajo publicado el año 2018 por Breast Cancer Prevention Partners (BCPP) y, lógicamente, tratan de las sustancias que suponen un riesgo de cara a contraer cáncer (cáncer de mama por ejemplo). El trabajo también aborda el peligro de la sensibilización (sensibilización química múltiple, alergias, etc.), sobre el desarrollo del feto y el niño, de los problemas hormonales, respiratorios, etc. Un trabajo demoledor.

Para el que tenga tiempo y capacidad para entender el inglés, le recomiendo que acceda al trabajo íntegro:

BCPP. 2018. Right to Know. Exposing toxic fragrance chemicals in beauty, personal care and cleaning products.



Portada de Right to Know. Exposing toxic fragrance chemicals in beauty, personal care and cleaning products.

Es un trabajo extenso que os cambiará la forma de ver vuestro entorno y vuestra propia casa. La tabla que os muestro a continuación procede de este trabajo, la he elegido para incluirla aquí porqué es muy sintética.


Tabla 1. Número de sustancias peligrosas para la salud por producto (Fuente: BCPP 2018). La barra vertical especifica el producto comercial. La barra horizontal indica el número de sustancias peligrosas por producto comercial en 5 categorías: carcinógenos (sustancia con la capacidad de causar cáncer en humanos); disrruptores hormonales (actúan sobre el funcionamiento hormonal y pueden provocar enfermedades o patologías muy diversas y graves); tóxicos respiratorios (asma, etc.); tóxicos para el desarrollo (actúan sobre el desarrollo prenatal y postnatal hasta la edad adulta); Total de sustancias químicas vinculadas a efectos crónicos sobre la salud por cada producto.

Tened en cuenta que el estudio se llevó a cabo con productos de Estados Unidos. Algunos de esos productos también los venden aquí, otros no son fáciles de encontrar. En cualquier caso, es un sistema universal de producción, y tanto en Europa como en Estados Unidos se fabrican productos de uso común y doméstico con tóxicos a este nivel.

¿No es una locura?

Por si queréis conocer más acerca de esta temática tan amplia, bajo estas líneas os dejo otro enlace que habla de ello, de la página web Hogar Sin Tóxicos. En esta página web el lenguaje es el castellano...para que tengáis un acceso más fácil y todo el mundo pueda entenderlo mejor. Tocan de lleno este polvorín de los tóxicos habituales a los que nuestro cuerpo se enfrenta cotidianamente.


Nos han creado la necesidad de que todo, todo, emane un olor a digamos “limpio y dulce”. El coche, nuestra ropa, nuestra casa, nuestro cuerpo, nuestro pelo, el patio o jardín de la casa, la portería de la comunidad de vecinos, etc. Pero hay olores que matan, o cuanto menos dañan la salud, y productos que limpian, digamos, que de forma demasiado drástica.

Lo razonable es no oler mal.
Estar limpio no pasa por emanar ese olor dulzón que lo envuelve todo y se percibe a metros de distancia.

¿Por qué se permiten esos tóxicos en productos de uso cotidiano tan generalizado?
 La legalidad institucional incluye una profunda laguna legal a disposición de las empresas, un refugio para esconder los ingredientes malditos que se utilizan bajo la denominación “la fragancia”.

¿Fragancia?
Muy lírico, pero
¿Qué narices representa en el etiquetado?

Ahí está el gran problema, los productores no aclaran al consumidor que sustancias se incluyen en “la fragancia”. Las leyes del secreto comercial, ya sabéis, otra artimaña legal del poder, son la coartada imperfecta y vergonzosa, pero efectiva, mediante la que se esconden tóxicos como el tolueno, los ftalatos, las benzofenonas, etc.

¿Qué es más importante?
¿La salud y el derecho del consumidor a conocer exactamente lo que está comprando y utilizando?
O... ¿Los intereses económicos de los empresarios?

El político decide que, al fin y al cabo, la salud de las personas no es tan importante como la pasta.

Los afectados por los Síndromes de Sensibilización Central (SSC)
Mujeres afectadas por fatiga crónica y fibromialgia utilizan laca para el pelo y productos para las uñas, colonias, productos de limpieza de casa....con sustancias que activan un empeoramiento de los síntomas.

¿Por qué lo hacen?

Porqué nadie les ha informado de nada. Es una estrategia plenamente premeditada y ejecutada a la perfección casi completa, por parte del sistema sanitario público. Los médicos de la sanidad pública (especialistas o no) no informan, en términos generales, a la paciente con fibromialgia y fatiga crónica de este hecho. Una campaña de información y difusión a gran escala dirigida a los enfermos de SSC sería políticamente incorrecta, molestaría a las empresas, y por añadidura a los cargos políticos que controlan la sanidad pública. El político es a la práctica ni más ni menos que un representante de los lobbies y defiende sus intereses...

Si pensabais que están en la política para mirar por vuestra salud y bienestar, siento despertaros del cuento de hadas.

Uno de los mecanismos más efectivos y eficientes para mejorar la salud de los afectados por SSC se basa en reducir los tóxicos en el día a día. Para los que tengáis todos esos diferentes problemillas que de repente empezaron a irrumpir como por arte de magia en vuestra vida, limitando vuestra vida laboral, social y familiar cada vez más, entre ellos:

  • Acúfenos
  • Problemas oculares (ojos irritados, que escuecen, resecos, etc.)
  • Síndrome de piernas inquietas
  • Picor de piel..ya sabéis, el médico os dice que es piel atópica, jajajaja, os receta un anti-histamínico y hala, para casa.
  • Coloración roja en cuello y cara sobretodo (sin guardar relación con la toma del sol) que va a más y llega a otras partes del cuerpo.
  • Enfermedad de Crohn, colon irritable y demás problemas intestinales.
  • Abatimiento, cansancio y fatiga sin saber por qué
  • Dolores musculares, articulares, contracturas...sin ninguna explicación aparente.
  • Infecciones varias, diversas, que empeoran con rapidez.
  • Os molestan los olores (colonias, ambientadores, etc.).
  • Dolores de cabeza inexplicables
  • Dificultad para concentraros
  • Etc.

En definitiva, muchos os vais a auto-explicar a vosotros mismos con frases como estas “es la edad”, “mala suerte”, pensaréis que esos problemas no guardan relación entre si. En caso que reconozcáis varios de esos problemas en vuestro organismo, tenéis bastantes puntos para estar afectados por un síndrome de sensibilización central.

El problema de base es que existe toda una estrategia diríase “premeditada” de arriba a abajo, desde los puestos de poder a los del personal sanitario de base, cuyo objetivo es no diagnosticaros con esa etiqueta de SSC. Sencillamente, a los señores del poder no les da la real gana visibilizar que la proporción de afectados por SSC es actualmente un GRAN PROBLEMA. Bienvenidos al grupo de ciudadanos maltratados, menospreciados, humillados y, en cierto modo, aniquilados por el sistema sanitario público.

Os voy a dejar con un vídeo de una charla que un especialista en SSC con larga experiencia (Pablo Arnold Llamosas) impartió el año 2014. Altamente recomendable.


Eliminar los tóxicos en vuestro día a día
Seguramente después de leer todo lo anterior, os estaréis planteando como eliminar los tóxicos de vuestro hogar.

Parece casi imposible.
¿Cómo lograrlo?

En realidad es muy fácil: fabricando en casa todos los productos necesarios con ingredientes no nocivos. Todo, todo es de fácil elaboración. Es volver atrás en el tiempo, utilizar ingredientes y técnicas que ya empleaban nuestras abuelas o tatarabuelas.

Este cambio tiene un beneficio sobre la salud y el bolsillo. Acabas ahorrando pasta y viajes a los contenedores de reciclaje de plástico y cartón, porqué lo que haces en casa te recomiendo que lo guardes en recipientes de vidrio.

Ahorro económico, menos contaminación y más salud.
Menos residuos, menos envases, sin tóxicos.

Es posible que en un futuro también dedique una entrada a la fabricación de los productos de limpieza y aseo personal (como elaborarlos, etc.). No lo garantizo al 100% porqué hay muchos otros contenidos que quiero colgar...el culebrón de Hospital Clínic sigue con nuevos capítulos y se que hay muchos que quieren saber más sobre este tema.

El panorama público para los afectados por SSC
Otro conflicto es como narices evitar todos esos productos (colonias, suavizantes, productos de limpieza doméstica, etc.) en los sitios públicos.

Sencillamente, no se puede. No hay leyes, no hay protocolos en este sentido para ninguna administración.
¿Propio de un país tercermundista?
SI

Ni tan siquiera los hospitales o centros de salud tienen unas directrices, unas normas que obliguen a los profesionales a no llevar colonias y otros productos que impactan negativamente en la salud de los afectados por algunos de los síndromes de la sensibilización central. Y pensad que esta sociedad está llegando a ser una máquina de crearlos.

Una persona con sensibilidad química múltiple en un grado potente va a sufrir mucho cuando vaya a un hospital o un centro de salud.
Primeramente no va a disponer de un área libre de tóxicos, habilitada para este tipo de pacientes.

Para empezar, la sala de espera va a estar cargada de esos compuestos nocivos, los profesionales que lo atiendan muy probablemente lleven colonia, etc. El resultado final para un afectado de sensibilidad química múltiple es que quizá hasta llegue a sufrir una crisis muy severa y sea peor haber ido al médico que padecer en el silencio de su casa.

Por mucho que lleve una mascarilla, cuando hable con el médico tendrá que sacársela...eso ya es un problema agudo. Su ropa, además, habrá quedado impregnada de esos tóxicos volátiles, con lo que tendrá que adoptar medidas inmediatas después de la visita al médico (lavar la ropa, ducharse, lavar el coche). Aún así, como son sustancias volátiles, librarse de ellas le va a llevar días.

Ya no hablemos de las personas que se han negado, por activa o pasiva, a diagnosticar desde la sanidad pública como afectados por “sensibilidad química múltiple”. Una persona no diagnosticada que entre en un hospital sin que en su historial especifique esta patología, depende de lo que le inyecten puede correr un grave riesgo para su salud y en casos extremos la muerte, causado por el mismo sistema sanitario que lo debería ayudar.


¿No es de psicópatas?
SI
¿No es esta actitud una gravísima negligencia médica?
PARA MÍ SI