Invitación a la pesadilla (Pasión por el ruido, Barricada, 1989)
Por citar algunos
artículos científicos más recientes acerca del impacto social de las fragancias,
Steinemann (2019) y Steinemann & Klaschka
(2019) mostraban que entre el 20-35% de la población sufre uno o más efectos
adversos de salud cuando se exponen a productos que las incluyen. La
citación completa de los artículos referidos:
Steinemann
A (2019)
International prevalence of fragrance sensitivity. Air Qual Atmos Health
12:891–897.
Steinemann A, Klaschka U (2019) Exposures and
effects from fragranced consumer products in Germany. Air Qual Atmos Health
12:1399–1404.
Los datos de los
dos artículos proceden de un tamaño de muestra elevado (1136 personas en
Estados Unidos; 1102 personas en Alemania). Por otro lado, trabajos similares
se han llevado a cabo en estos y otros países arrojando resultados igualmente
preocupantes.
Al respecto cabe
aclarar que las cifras reflejan la minoría consciente de los síntomas que le
provocan las fragancias a corto plazo. Hay un número seguramente mayor de
personas que experimentan síntomas sin que sepan relacionarlos con el contacto
con las fragancias porqué sencillamente siempre están en contacto con ellas en
la vida, no han conocido un ambiente neutro sin ellas. De este tipo de personas
he conocido muchísimas los últimos años, pero no quieren afrontar su problema.
Por otro lado, en
muchas ocasiones los síntomas no se producen inmediatamente después de la
exposición razón que contribuye a que personas afectadas no lo sepan por la dificultad
que entraña percibir la causa-efecto.
Estos datos y consideraciones
sirven para introducir un interesantísimo trabajo que se publicó a finales del
2025, llevado a cabo con ciudadanos de diferentes países (incluida España).
Este post es una reseña del siguiente artículo:
Wagner,
H. & Klaschka, U (2025). Forced isolation by invisible barriers: international survey
on the effects of fragrances on the quality of life. Environ Sci Eur 38, 2.
LOS SÍNTOMAS
Según el trabajo de Wagner y Klaschka del año pasado, respecto a los síntomas que sienten las personas afectadas por las fragancias, se identifican al menos 10 en contacto con las fragancias artificiales, siendo los más comunes los siguientes:
- Problemas cognitivos (concentración, atención, memoria…por lo tanto, por ejemplo, dificultades en el lenguaje, la escritura, la lectura, etc.)
- Migrañas y dolores de cabeza
- Problemas en las mucosas (nariz, boca, faringe, estómago, intestinos, bronquios, pulmones, uretra, vejiga, vagina, vulva, etc.)
- Problemas respiratorios
Wagner &
Klaschka (2025) dan cuenta de otros múltiples síntomas que abarcan una
disparidad de sistemas: mareos y desmayos, problemas cutáneos (erupción,
enrojecimiento (eritrodermia), picores de piel generalizados (prurito),
urticaria, problemas cardiovasculares, ataque de asma (¡OJO! entre el 76,40-92,30% de los
afectados), dolor muscular y/o de articulaciones, falta de energía,
temblor, pérdida de equilibrio, problemas de coordinación, niebla mental,
pérdida de orientación, presión arterial alta, problemas oculares,
entumecimiento, depresión y síntomas parecidos a la gripe.
A tenor de los
síntomas, cualquiera con un poquito de entendimiento y cultura sobre salud,
sospechará del sistema autoinmune como actor principal. A pesar de todo,
nuestros doctores erre que erre sólo con el sistema nervioso central, con una
argumentación exenta de una sólida base científica.
LOS DETONANTES DEL MAL
Las fragancias incluidas
en los productos de cuidado personal (jabones, champús, desodorantes, cremitas
de las narices, aftershave, colonia, etc.), los detergentes con fragancias
(casi absolutamente todos), los productos de limpieza y desinfectantes,
ambientadores, velas y similares (incienso, etc.), y los suavizantes son identificadas por los
participantes del trabajo de Wagner y Klaschka como fuentes de su malestar en
una proporción superior al 90%.
Los aditivos que
crean el olor y los que hacen que persistan estas fragancias se adhieren a casi
cualquier material (en especial los porosos) y son tremendamente volátiles,
llegando a todas partes. Esto quiere decir que cualquier
producto que se pueda uno imaginar (comida, ropa, otros bienes) o hasta el
interior de las casas de los enfermos acaban siendo contaminados por estas
sustancias químicas usadas por terceros, siendo además imposible o
casi imposible eliminarlas en muchos casos.
Otras fuentes
originadoras de los síntomas fueron identificadas en una proporción superior al
65%: disolventes, pinturas, barnices, tabaco, gasolina, dieses, gas, aceite
de comida, humo procedente de combustión (chimeneas, etc.). Otras fuentes
fueron pesticidas, adhesivos, los compuestos orgánicos volátiles de los
productos (en especial los nuevos: muebles, carpetas, colchones, coches,
productos de plástico o goma), calzado, ropa, material de construcción,
recubrimientos de suelo (parquet p. ej.), impresiones, bolígrafos y
rotuladores, comida asada o frita, material de packaging, polvo y fertilizante
líquido.
Aprovecho
para comentar que con frecuencia se banaliza y frivoliza con el problema desde
los medios periodísticos utilizando “supuestos” enfermos de sensibilidad
química múltiple (SQM) que siguen haciendo vida normal y trabajando cómo si
nada: acuden a entrevistas en televisión, se mueven en medios de transporte público,
en taxi, hacen conciertos, acuden a estudios de grabación, etc. Un enfermo
de SQM con un grado moderado o grave no puede llevar a cabo estas actividades
con normalidad y menos sin máscara de filtro; le es imposible mezclarse con
gente que usa fragancia o estar en un lugar que se higieniza con productos
convencionales a no ser que lleve mascarilla de filtro…y aún así sufriría
serios síntomas durante días sólo con una exposición de dos o tres horas. Por
lo tanto, cuidado con los
que salen en la radio o en la tele diciendo que tienen SQM entrevistados dentro
de un plató sin mascarilla…más cuidado aún si son famositos. Al hilo hay que decir que
pagando una pasta habrá quién diagnostique la SQM dándole a la manivela al
estilo máquina de churros. Quién enferma de SQM en grado moderado-grave NO HAY
QUIÉN LE DEVUELVA LA VIDA que perdió para siempre.
Wagner & Klaschka (2025) mencionan que otros estudios anteriores mostraron que las personas con enfermedades crónicas subyacentes son más susceptibles a sufrir intolerancia a las fragancias:
- el 58% de los asmáticos
- el 76% de los autistas
- el 82% de los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple
- el 13% de las personas con migrañas.
La capacidad para irritar de las fragancias es un hecho innegable que incide sobre las vías
respiratorias y/o las membranas mucosas y dichos químicos artificiales también
desencadenan alergias de contacto. Ver, por ejemplo:
Diepgen
TL, Ofenloch R, Bruze M et al (2015) Prevalence of fragrance contact allergy in the
general population of five European countries: a cross-sectional study. Br J
Dermatol 173:1411–1419.
van Amerongen CCA,
Ofenloch RF, Cazzaniga S et al (2021) Skin exposure to scented products used in
daily life and fragrance contact allergy in the European general population -
the EDEN fragrance study. Contact Dermatitis 84:385–394.
Los enfermos de
fibromialgia también suelen ser sensibles a las fragancias, al igual que los
que tienen múltiples alergias, enfermedades autoinmunes (otro hecho que apunta al sistema autoinmune), intolerancia
al salicilato o dermatitis. Para saber más, se pueden consultar:
Miller
CS, Palmer RF, Kattari D et al (2023) What initiates chemical intolerance? Findings
from a large population-based survey of U.S. adults. Environ Sci Eur.
Miller
CS, Palmer RF, Dempsey TT et al (2021) Mast cell activation may explain many cases of
chemical intolerance. Environ Sci Eur.
Akmatov
MK, Holstiege J, Dammertz L et al. (2024) Entwicklung der Pravalenz diagnostizierter
Autoimmunerkrankungen im Zeitraum 2012– 2022.
Zentralinstitut fur die Kassenarztliche Versorgung in der Bundesrepublik
Deutschland.
Molderings
GJ, Baenkler H-W (eds) (2021) Salicylat-Intoleranz, Pseudo- Allergien und Mastozytose, 2.
vollstandig, uberarbeitete. Dustri-Verlag Dr. Karl Feistle, Munchen-Deisenhofen.
Schmid-Grendelmeier
P (2013).
Kontaktallergien auf Duftstoffe und Kosmetika.
LA EXCLUSIÓN SOCIAL
Hay varios
párrafos de Wagner & Klaschka (2025) que son una denuncia descarnada y
objetiva de la situación de las personas afectadas y las consecuencias, como
estos:
“La
presencia de fragancias excluye a las personas con sensibilidad de muchas
actividades de la vida diaria lo que les conduce a la marginación, el
aislamiento y el silenciamiento. Las personas que no toman parte en las
actividades compartidas caen en el olvido y se vuelven cada vez más invisibles
para la comunidad social. Los efectos de la soledad en la salud mental y física
son elevados, incluyendo la depresión y los trastornos de ansiedad. Las
consecuencias psicológicas no son sorprendentes, ya que muchos encuestados
indican haber experimentado un deterioro físico debido a la exposición excesiva
a fragancias u otros síntomas de salud muy graves.”
“Las
personas socialmente aisladas corren el riesgo de mortalidad prematura,
especialmente los adultos menores de 65 años. Es importante señalar que la intolerancia
a las fragancias obliga a las personas afectadas al aislamiento social, lo cual
no es una retirada voluntaria, sino la única consecuencia posible para proteger
su salud, siempre que la exposición sea constante. Entre una cuarta parte y la
mitad de las personas sensibles a las fragancias informan que los efectos en la
salud derivados de la exposición a productos perfumados cumplen los criterios
legislativos que definen la discapacidad en sus respectivos estados. Todas las personas tienen
derecho a participar en la sociedad. Este derecho está establecido con los
procedimientos necesarios en la Convención de las Naciones Unidas sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad. Al parecer, este
derecho está severamente restringido para las personas que necesitan evitar las
fragancias.”
“Muchas
personas encuestadas indican haber perdido relaciones con sus amigos,
familiares, compañeros de trabajo e incluso con sus parejas, mientras en los lugares de
trabajo se denuncian con frecuencia los casos de acoso.”
EN ESPAÑA NO HAY
NI UNA CONSIDERACIÓN LEGAL EN CUANTO A DISCAPACIDAD o DEPENDENCIA sobre la sensibilidad a las fragancias,
seas asmático, enfermo de sensibilidad química múltiple o de fibromialgia, o
sufras una dermatitis u otras patologías que te hacen más propenso a sufrir
este grave problema de salud físico. Este problema de salud a efectos prácticos
no existe en cuanto a garantizar los derechos más fundamentales de un
ciudadano: movilidad, acceso a la salud, trabajo, vivienda, etc. Nuestra Seguridad
Social no contempla la prestación a personas afectadas por Sensibilidad Química
Múltiple en grado moderado o severo y
tan solo en casos excepcionalísimos el enfermo consigue una pensión después de
años, tras ir a juicio, en ocasiones varios juicios…y normalmente por el
argumento del deterioro psicológico, no el del daño físico ocasionado por
exposición a productos químicos cómo razón principal.
Cifrándose la
población de España en números oficiales del INE en 49.442.844 habitantes, se estiman entre
9.888.568 y 17.304.995 millones de personas afectadas que
no son consideradas como CIUDADANOS en condiciones de plena igualdad con respecto
al resto y no gozan, por tanto, de la plenitud de sus derechos.
EL DERECHO A LA SALUD
En Wagner & Klaschka (2025) se nos informa de que dos tercios de los participantes del estudio afirman no haber encontrado comprensión en los servicios médicos, lo cual contrasta con el hecho de que los profesionales de salud fueron uno de los tres grandes grupos ocupacionales más sensibles a las fragancias en este trabajo. Lógicamente, los sanitarios, en especial el personal de enfermería, están muy expuestos a los químicos nocivos debido:
- Al defecto cultural que provoca que los ciudadanos se embadurnen de colonia para acudir a los centros sanitarios.
- Al incremento de productos cada vez más radicalmente fragantes para la limpieza en estos centros debido a que el gestor de estos lugares públicos o privados vive ajeno a las publicaciones científicas y reclamaciones de las asociaciones de enfermos y enfermos a título personal.
- A los ambientadores
- Al uso de productos desinfectantes e higienizantes de los útiles y emplazamientos clínicos, ya sea dentro o fuera de quirófanos…esto no es evitable, lógicamente, aunque existen desinfectantes y virucidas con el mismo potencial que la lejía y muchísimo menos perjudiciales para la salud (el agua oxigenada, p. ej.).
Adicionalmente, cabe tener en cuenta que los centros sanitarios reciben ingentes cantidades de personas, hacinadas en muchos casos en poco espacio, repletas de no solo colonias sino otros muchos productos de origen no natural con fragancias u otros químicos potencialmente nocivos para la salud:
- detergentes
- suavizantes
- aftershave
- desodorantes
- pintura y esmaltes de uñas
- maquillaje
- etc., etc.
La
sopa resultante de compuestos orgánicos volátiles con fragancia acaba siendo
absorbida a través de la piel y mucosas por los profesionales de la salud al
trabajar en lugares cerrados un día tras otro.
Así
que los comités y sindicatos de doctores y enfermeras españoles bien podrían
tomar nota de una vez, como bien hicieron hace años sus homólogos canadienses, existiendo desde
hace tiempo políticas que promueven hospitales públicos libres de fragancias en
Canadá con el fin de mejorar la estancia a los enfermos de asma, entre otros.
De hecho, hasta la revista de la Asociación Médica Canadiense se hace
eco de la mejora en este sentido y alberga publicaciones como esta que
reivindican un cambio en este sentido en todos los hospitales. Ver para ello
esta publicación:
Flegel
K, Martin JG
(2015) Artificial scents have no place in our hospitals. CMAJ 187:1187.
Sin
embargo, en nuestro retrógrado país los centros privados y bastantes públicos
compiten durante los últimos años en ver quién utiliza las fragancias más
bestias y nocivas en la limpieza.
EL DERECHO A LA VIVIENDA
El derecho a la
vivienda es otro más de los fundamentales. Si, si, da risa ahora mismo por el
contexto global, pero la situación es infinitamente peor para un afectado por
las fragancias. Os haréis una idea rápida con un fragmento interesante de Wagner
& Klaschka (2025) en cuanto a esto:
“…la contaminación por fragancias que se difunde
de vecinos o de productos contaminados es la razón por la que muchos encuestados indican pasar la noche no en casa,
sino en otro lugar, por ejemplo, en el coche, la oficina, el balcón o en una
tienda de campaña. Algunas personas incluso
indican dormir en cementerios o bajo puentes. Un tercio de los
encuestados afirma que la exposición a fragancias les hizo cambiar de
alojamiento, una o más veces.”
En España no
existe ninguna iniciativa privada o pública de promoción de lugares seguros
para que un enfermo de SQM, u otros sensibles a las fragancias, puedan vivir
con un mínimo de calidad de vida. En otros países, los hay. Es el caso de Suiza en el que una Fundación
desarrolla proyectos de viviendas para estos enfermos de esta tipología
contando con el apoyo del Ayuntamiento de Zurich:
http://stiftung-glw.com/index.php
EL DERECHO AL TRABAJO
Wagner & Klaschka (2025) afirman que casi la mitad de los participantes
del estudio perdieron sus trabajos debido a la sensibilidad a las fragancias. Los mismos autores señalan que un tercio
aproximadamente está de baja laboral o recibe una pensión por discapacidad.
Considerando que un tercio de la población sufre este problema alarman sobre el
daño tremendo a la economía que comportan las fragancias. A esto cabría añadir
el gasto inmenso en salud pública.
LA REGULACIÓN DEL ATENTADO CONTRA LA SALUD Y EL MEDIO AMBIENTE
El Reglamento
Reach regula las
sustancias químicas con el “teórico propósito” de proteger la salud y el medio
ambiente, otorgando un rango de prioridad de regulación en el artículo 58 (3):
“Se dará prioridad normalmente a las sustancias
con: (b) amplio uso dispersivo; o (c) grandes volúmenes”
Wagner &
Klaschka (2025) apelan a este artículo argumentando que las fragancias son
sustancias químicas de amplio uso dispersivo y que, adicionalmente, muchas de
ellas se producen en grandes volúmenes anuales en la UE (en Sta. Perpetua de
Mogoda y Mollet del Vallés son campeones).
En ese sentido,
continúan, según el Reach deben evaluarse con celeridad. Piden que se
minimice su uso, además, basándose en el concepto de uso esencial, concepto
aprobado por la Comisión Europea en el marco de la Estrategia sobre
Sustancias Químicas para la Sostenibilidad cuyo propósito “teórico” es
conseguir un entorno libre de tóxicos. Podéis consultar aquí la guía de
criterios y principios para el concepto de uso esencial.
European
Commission (2024). Guiding criteria and principles for the essential use
concept in EU legislation dealing with chemicals.
Los autores siguen
con su reivindicación haciéndonos saber que “las
fragancias no son necesarias para la salud, la seguridad ni el funcionamiento
de la sociedad, por lo que, por definición, son sustancias no esenciales.” Al ser la mayoría de estas sustancias nocivas,
citan otro principio básico en cuanto al concepto del uso esencial: “Las sustancias nocivas deben
eliminarse gradualmente en los usos no esenciales, en particular en los
productos de consumo, y minimizarse y sustituirse en la medida de lo posible en
todos los usos».
En base a sus
datos piden la implementación del concepto para este grupo de sustancias
inefables y EL ESTABLECIMIENTO DE ÁREAS
IMPORTANTES DE LA VIDA LIBRES DE FRAGANCIAS EN UN FUTURO PRÓXIMO.
Wagner &
Klaschka (2025) también citan un estudio a largo plazo que se llevó a cabo en
Quebec (Canadá) midiendo la calidad del aire interior en oficinas a través de
los Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs). Dicho
trabajo no detectó benceno (un peligroso carcinógeno del grupo I) en aquellas oficinas
con prohibición de uso de fragancias y las concentraciones de otros COVs
muestreados arrojaron resultados inferiores a las oficinas sin prohibición en
un 70-80%, lo cual es una auténtica barbaridad que nos ilustra sobre
la nocividad de las fragancias. La cita del trabajo:
Perales
RB, Palmer RF, Rincon R et al (2022) Does improving indoor airquality lessen
symptoms associated with chemical intolerance? Prim Health Care Res Dev.
En la parte
final de la conclusión, Wagner & Klaschka (2025) nos hace saber que “la Asociación Médica Estadounidense reconoce que algunas
exposiciones ambientales pueden limitar sustancialmente las actividades
principales de la vida de una persona con sensibilidad a las fragancias y
trastornos relacionados” y que esta prestigiosa asociación científica anima a adoptar y promover
lugares sin fragancias y el uso de productos que no las incluyan en centros de
salud, agencias gubernamentales y organizaciones sin ánimos de lucro. Para consultar más, la cita:
American Medical Association (2025) Fragrance
Regulation H-135.902.
TOMEN NOTA COLEGIOS DE MEDICINA EN ESPAÑA, ETC., ETC.
Para terminar,
os dejo ejemplos que los mismos autores nos dan sobre iniciativas públicas o
privadas cuya finalidad es la de ofrecer herramientas y estrategias útiles en
la implementación de espacios libres de fragancias (sean públicos o privados,
lugares de trabajo o centros de salud). Os dejo las citas:
The Canadian Coalition for Green Health Care Fragrance and scent free policies developed for easy implementation within health care institutions. Draft table of contents for Fragrance Free Kit, under the ‘Resource Guide Series’
Canadian
Centre for occupational health and safety Scent free policy for the workplace.
CCOHS:
Política libre de aromas para el lugar de trabajo
University
of California, Los Angeles UCLA Accessible spaces: a fragrancefree tool kit.
Espacios accesibles: Un kit de herramientas
sin fragancias
¿QUE HACEN NUESTRAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS?
Pues luchan contra
él a su manera aborigen. Se controla al sector médico privado y al público
publicando documentos técnicos y circulares que aplastan a los que sufren,
procurando que no se difunda el daño que ocasionan las fragancias como algo con
origen físico sino de raíz psicogénica, psicosomática, con una causalidad
ansiosa y se receta y difunde la terapia cognitivo-conductual y etc. Se
imparten charlas y cosas por el estilo en esa línea y, en fin, al que salga
diciendo lo contrario se lo machaca.
¿De verdad quieren que nos creamos que un 25-35%
de la población está trastornado? por mucho que la clase política se empeñe en decirnos que el número de
afectados por problemas psicológicos sigue en aumento, esto no se aguanta por
ningún lado. Estas cifras, además, son solo la punta del iceberg, porqué
reflejan tan solo esa parte de la población que ha sido capaz de identificar la
causa de sus males.
El por qué de la situación obedece a intereses macroeconómicos. En Catalunya, por ejemplo, la segunda fortuna recae
en el vicepresidente de la Corporación Puig (Manuel Puig Rocha). La Corporación
Puig tiene la perfumería cómo una de sus principales actividades económicas.
El cómo hemos
llegado aquí es fácil intuirlo…el político con tendencia a la psicopatía que
promueve y/o acepta la instalación de empresas de fragancias en un municipio X,
el palo y la zanahoria, la imposición cultural de productos mediante el
bombardeo de anuncios de productos con fragancia en las cadenas de televisión
pública y privada…y el beeeé, beeeé, beeeé asociado a la falta de criterio independiente
y crítico.
¿TÚ ESTÁS A SALVO?
Abre el armario
de la ropa o aquel donde guardas los productos de limpieza y fíjate ¿Sientes picor
de ojos? ¿De garganta? ¿Estornudos? ¿Dolor de cabeza?
¿Qué te pasa
cuando entras en un lugar con ambientador (gasolinera, oficina, tienda de ropa,
etc.)? ¿Cómo te sientes al trabajar con alguien embadurnado de colonia o
suavizante o afthershave? ¿Te sientes bien al pasar al lado de ropa recién
tendida del vecino que huele demasiado?
¿Qué siento yo? Vi
la película sobre Bruce Springsteen recientemente y una cita me conmovió porqué
define exactamente lo que siento ahora, seis años después de haber sido
diagnosticado de SQM:
De dónde vienes ya no está, nunca existió el lugar
donde creías ir, y donde estás no sirve de nada a menos que puedas escapar de
él. ¿Dónde hay un lugar para ti? Ningún lugar... En ti mismo, ahora mismo, está
el único lugar que tienes. Sangre sabia, 1952 (Flannery O’connor)
Me creía
seguro hasta que enfermé y después ya no hubo vuelta atrás. Claro que yo no
tuve toda la información que existe hoy en día…hoy somos más los que
intentamos que no les jodan la vida a los demás. Pásalo.


