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domingo, 6 de febrero de 2022

Hospital de Mollet y Sensibilización Central (II)

 

La tabla de arriba fue publicada por El Diario.es aunque la fuente original es la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). Os dejo con la cita del artículo y el enlace:

Daniel Sánchez Caballero. 1 de enero de 2022. Las comunidades dedicarán en 2022 más dinero a Sanidad pero siguen lejos de los grandes países europeos.

https://www.eldiario.es/sociedad/comunidades-dedicaran-2022-dinero-sanidad-siguen-lejos-grandes-paises-europeos_1_8621506.html


Quedaros con esta información puesto que más adelante la recuperaré para darle más sentido al contenido central del post de hoy. Los lectores que seguís Perro Verde, sabéis que el 6 de junio de 2021 publicó un post (Hospital de Mollet y Sensibilización Central) centrado en las experiencias de un enfermo de Fibromialgia (FM), Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) y Sensibilidad Química Múltiple (SQM) en el Hospital de Mollet del Vallés.

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/06/hospital-de-mollet-y-sensibilizacion.html

 

Hoy toca hablar de nuevo de este Hospital y la atención a los enfermos de estas enfermedades. El Hospital de Mollet es un hospital universitario situado a unos 15 km de Barcelona, localizado en el límite de la comarca del Vallés Oriental, lindando con la vecina del Vallés Occidental. Se ocupa (es un decir) de los enfermos de una de las zonas más pobladas de Catalunya, repleta de industrias contaminantes (destacan las del sector químico) y a rebosar de tránsito de vehículos (entre otros, debido al sector logístico). Es decir, los ciudadanos residentes reciben el impacto cotidiano de los altos índices de contaminación, y abundan y crecen las patologías emergentes relacionadas con la contaminación (p. ej. El cáncer). Por supuesto, las dos comarcas son económicamente un motor en Catalunya y se recaudan sumas millonarias de impuestos.

 

Ante la abundancia de recursos públicos y de enfermedades, lógico sería el disponer de una atención sanitaria pública a la altura de las circunstancias. Lo cierto viene siendo lo contrario. Al fin y al cabo, la mayoría de la población de las comarcas queda conformada por los típicos curritos de fábrica y demás, y los núcleos urbanos son ciudades dormitorio. Se procura que puedan comer lo justito, que consuman, procreen y trabajen. Si se estropean por el camino, la disponibilidad de mano de obra es casi ilimitada.

 

Con las repercusiones que ello tenga, cómo hospital universitario está vinculado a la Universidad de Barcelona y también tiene alianzas y acuerdos con la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universitat Oberta de Catalunya, Blanquerna (Universidad Ramón Llull), Universidad de Vic (Universidad Central de Catalunya) y la Universidad Politécnica de Catalunya. En este enlace podréis comprobarlo:

 

https://docencia.fsm.cat/es/pregrado/

 

Esta introducción busca situaros en la escena. FXMV ha ido acumulando unas cuantas experiencias negativas más en el Hospital de Mollet y quería dar cuenta de algunas de ellas a lo largo de las próximas semanas. Tras comprobar que registrando reclamaciones en el hospital solamente se obtienen respuestas que son una tomadura de pelo, FXMV se decidió a enviar una carta a un periódico comarcal (El 9 Nou). Fue publicada el 31 de enero de 2022 en la versión impresa. Os la ofrezco a continuación, en catalán y en castellano.

 

La carta

 


Versión en castellano

Diagnosticado de Fibromialgia (FM), Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) y Sensibilidad Química Múltiple (SQM), el 10 de enero me visitó la Doctora de la Unidad Especializada en FM y SFC del Hospital de Mollet del Vallés. Narro parte de la visita a continuación.

 

La Doctora me obliga a sentar en la pared, a unos 5-6 metros de ella. El SFC comporta estar agotado siempre y no tener energía ni para las tareas cotidianas. Para un enfermo de SFC es un esfuerzo hablar en condiciones normales. Hacerlo con mascarilla y a distancia, es una tortura. Cómo no me entiende, tengo que alzar la voz durante toda la visita y repetir las explicaciones.

 

Me explicita sus prisas desde el inicio —“solo tengo 15 minutos”— hasta la despedida repitiendo “¡Venga, venga, que más!”. Intento ser cordial y paciente, pero me trata con soberbia altiva. Destacan sus ganas de confrontación, la falta de interés, de sensibilidad y empatía hacia cada uno de los problemas íntimos de salud que le explico.

 

Utilizo la abreviación catalana y castellana de “SQM” y me dice con una carcajada que la costumbre anglosajona de las siglas no le gusta. Menosprecia el positivo de Helicobacter pylory, una bacteria asociada con úlceras y cáncer de estómago. Duda sobre la relación entre la FM-SFC y un mal funcionamiento del sistema inmune, un hecho más que descrito en publicaciones científicas.

 

Ella conoce mis problemas neurocognitivos (de atención, concentración y memoria). Le pido que como Doctora de la Unidad Especializada interceda en el Hospital, para que pueda acompañarme alguien a cualquier visita, ya que por el COVID no dejan entrar acompañantes. Rompe a reír y me dice que eso, igual que un informe médico, es un acto burocrático y ella está para diagnosticar y hacer pruebas. Harto, replico: eso es cuidar y forma parte de la profesión médica. Entonces, a los enfermos de Alzheimer ¿También los obligáis a entrar solos en la consulta? Me echa con la palabra en la boca porqué le llaman por teléfono. Salgo agotado, estresado, frustrado, desmotivado, humillado, hecho polvo.

 

Al día siguiente tenia agudizados los síntomas de la FM y la SFC (dolores, agotamiento, aturdimiento, etc.). No había podido dormir.

 

Abundan las quejas públicas de los enfermos de FM, SFC y SQM. Reflejan una sanidad falta de humanidad y sensibilidad, de escasa o nula formación y un inexistente interés en aprender de estas enfermedades. Cerca de un 80% de los afectados son mujeres, etiquetadas, con frecuencia, de ansiosas, depresivas, etc. Parte de los enfermos se suicidan, por el sufrimiento físico y el abandonamiento de las administraciones públicas.


La anterior visita con esta doctora que se ocupa de hacer el seguimiento de la fibromialgia data del 11 de agosto de 2020, 17 meses antes. En total, FXMV ha sido visitada en tres ocasiones por ella. Nunca se le ha explorado físicamente para evaluar la evolución de los puntos de dolor ni la intensidad. Hasta

 

hace unos pocos años, la exploración física era una técnica básica en el diagnóstico y valoración de los pacientes. Hoy en día, los doctores parece que tengan miedo a levantarse de la silla, no se les vaya a enfriar el culo.

 

Hay detalles que no se pueden captar con pruebas, sino con exploración.

 

La sanidad pública catalana

El de Mollet es un hospital privado con servicios concertados por la sanidad pública catalana. Es decir, es la Generalitat quién paga al Hospital por sus servicios públicos. La inmensa mayoría de hospitales que atienden enfermos por la vía pública en Catalunya son concertados.

 

Si, amiguetes, la sanidad pública de Catalunya está básicamente externalizada. Los que atienden al enfermo, principalmente, es personal contratado de forma privada y no funcionarios públicos.

Al fin y al cabo, en Catalunya nos situamos a la cola de inversión en euros por ciudadano en sanidad pública (1456,45 euros), justo en la cuarta posición final, a unos 500 euros de diferencia de Euskadi, Asturias, Navarra y Extremadura. Estos datos los tenéis representados en la tabla del inicio del post.

 

El Producto Interior Bruto (PIB) de Extremadura es 19.386 millones de euros; alcanza la posición 14 en el total de las comunidades autónomas. Catalunya, con un PIB de 212.931 millones de euros, ocupa el segundo puesto entre las autonomías ¿Cómo puede una autonomía tan pobre económicamente en comparación con Catalunya tener una inversión sanitaria un 29% superior?

 

El esfuerzo presupuestario en sanidad pública es algo que decide en exclusivo la comunidad autónoma. Por lo tanto, la Generalitat queda definida como una de las comunidades que menos se preocupa de la vida y salud de sus ciudadanos, y a eso se le llama ser patriota. Un hecho diferencial catalán que se debe a la miseria de su clase política.

Os explicaba que la sanidad pública catalana cuenta, mayormente, con hospitales privados para ejercer sus funciones. Un funcionario accede a su puesto presentándose a una prueba de oposición, un duro examen en el que compite con centenares o miles de aspirantes que también optan por ese trabajo. Los que obtienen mejor puntuación son los que ganan el puesto. Siendo funcionario, el profesional disfruta de unas condiciones de trabajo y unos derechos estipulados que le blindan en muchos sentidos. Echar a un funcionario es bien difícil, no imposible, pero si muy difícil. Las repercusiones de tener funcionarios en vez de personal contratado de forma privada son obvias. Por lo general:

  •       Más conocimientos y mayor capacidad.
  •      Mayor libertad del profesional a la hora de ejercer su labor de forma independiente. Eso incluye derivar a sus pacientes a otros profesionales o enviarles a hacer cuantas pruebas sean necesarias, sin escatimar.
  •      Mayor libertad del profesional en la reivindicación de medios y condiciones de trabajo adecuadas.

La mayoría de los profesionales de la sanidad pública catalana no son funcionarios, sino que están contratados de forma privada. Los profesionales de la salud de centros privados acostumbran a tener unas condiciones precarias de trabajo y todos estamos al tanto de lo fácil que es hoy en día despedir en el sector privado. Estando sobre la cuerda floja ¿Quién se atreve a luchar por el paciente? ¿Alguien es todavía tan ingenuo de pensar que las pruebas y derivaciones a otros centros sanitarios no están restringidas? La función de control y censura la tenemos representada por los jefes y gestores, colocados ahí con ese objetivo: escatimar medios y recursos, ahorrar dinero y hacer que el negocio de la externalización sea lo más rentable posible.

Con esto llegamos al punto definitivo de la receta que explica el por qué en Catalunya, y en otras comunidades, nuestros políticos han ido privatizando la sanidad pública: externalizar los servicios públicos beneficia a las empresas privadas, en detrimento del ciudadano. Es un deporte al alza entre los políticos (tanto da el color) que practican con ahínco y tesón, bien por pagar favores a quiénes los apoyan, o por desviar pastuqui hacía empresas de familiares y allegados o, directamente a aquellas en las que tienen participación.

 

El objetivo del político es ser el que parte y reparte.

No hay nada más. 

Me despido aclarando que no me he olvidado de la CONFESQ. Tengo pendiente aquel post en el que se desmontaran las falsedades sobre la atención sanitaria hacía los enfermos de SQM en Catalunya. 


martes, 21 de enero de 2020

El 5G

Estamos expuestos diariamente a ondas electromagnéticas de forma masiva:
  •         Los teléfonos móviles
  •        Los routers
  •        Las líneas eléctricas
  •        El wifi
  •        Industria y electrodomésticos
  •        Etc.
Esta exposición masiva y continua existe desde hace muy pocos años y va a más. Los problemas de salud asociados se niegan y la información en este sentido aparece en canales de difusión minoritarios, llega a muy poca gente.

Sin embargo, existen evidencias científicas publicadas sobre los efectos de las ondas electromagnéticas sobre los animales y las personas. Lo que está claro es que nadie puede asegurar con el grado suficiente de certeza que las ondas electromagnéticas no causen un perjuicio a nuestra salud. La clase política se mantiene al margen de esta realidad y en cambio apuesta sin dudas, abiertamente, por el 5G.

El principio de precaución
He consultado el portal web eur-lex.europa.eu para informarme sobre este principio jurídico en el marco de la legislación europea.


Este principio está recogido en el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (UE). Su objetivo es garantizar una alta protección del medio ambiente utilizando medidas preventivas para ello. Como añadido, su marco de aplicación abarca la política de los consumidores, la legislación de la propia UE relativa a los alimentos, a la salud humana, animal y vegetal.

La comisión europea dice que puede recurrirse al principio de precaución cuando un fenómeno, un producto o proceso pueda tener efectos potencialmente peligrosos identificados por una evaluación científica objetiva, aún y cuando la evaluación no permita determinar el riesgo con un grado suficiente de certeza.

Dicho principio de precaución debe estar presente en el análisis de riesgo (evaluación del riesgo, gestión del riesgo y comunicación del riesgo). El principio está justificado cuando se cumplan estas tres condiciones:
  1. Identificación de los efectos potencialmente negativos.
  2. Evaluación de los datos científicos disponibles.
  3.  Ampliación de la incertidumbre científica.

 La UE, sin embargo, actúa obviando el principio de precaución, apoyando sin fisuras, sin titubeo y a lo grande la implantación del 5G, como podréis ver en este enlace de la web oficial de la UE.


Información sobre el efecto potencial sobre la salud
Uno se comienza a mosquear cuando ve todo un esfuerzo global por “esconder” información VITAL para el ciudadano que pueda molestar a los intereses económicos de las empresas. Es una costumbre habitual en las administraciones, gracias a la clase política.

El mundo de las paradojas nos ofrece una gigante campaña de publicidad para el Mobile World Congress de Barcelona. No queda ni un solo medio de información importante, público o privado, que no cubra el evento con máxima atención. Es más, a él acudirán y se dejarán ver los políticos sin importar si son de una o de otra ideología, no vaya a ser que les riñan.

Charlas sobre los campos electromagnéticos en Barcelona
El otro lado de la moneda es cualquier tipo de información que haga mención a los efectos sobre la salud de los móviles u otros aparatos que emiten ondas. Sobre esto último, información extensa y de calidad en los medios de información grandes no es costumbre proporcionarla. En canales públicos o privados de televisión si se da es en franjas horarias o programas con muy poca audiencia.  En este sentido, llama la atención que se celebraran unas charlas sobre medio ambiente y salud el 23 de noviembre de 2019 en Barcelona centradas en los campos electromagnéticos, y que no gozaran, desgraciadamente, como es de esperar, de una gran publicidad y tampoco las grandes figuras políticas se dejaran caer por ellas. Es políticamente incorrecto. Es más, están disponibles en abierto en internet, pero cuesta encontrarlas, tienes que saber buscarlas en Google.


Siempre funciona igual. Cualquier temática que moleste a los grandes intereses se deja tocar en círculos pequeñitos, minúsculos y no se la publicita como se debiera. Para salvar la imagen, por puro márketing, en muchas ocasiones aparece el logo institucional de un ayuntamiento u otra administración, porqué presta un local o por qué colabora simbólicamente, a sabiendas de que no se va a lograr un gran alcance, un gran impacto social. Por lo tanto, no les va acarrear conflictos con las empresas.

El resultado final es que en unas charlas "molestas" el número de oyentes es reducido (30-60-70 personas), el impacto social queda reducido a una % proporción de la población ridícula. Se sesga el impacto de la información que llega a los ciudadanos y, al mismo tiempo, el político de turno puede decir en su defensa que ellos colaboraron y apoyaron esas charlas o esos actos. Hace unos días hablando con un amigo que se dedicaba a instalar routers y demás, me explicaba que había tenido clientes que incluso le pedían que les montara el router en la mesilla de noche. Ante la falta de información…es lo que hay y no es culpa del ciudadano.

Por suerte, todavía quedan algunas personas que intentan que esa información crucial para nuestra salud llegue a los ciudadanos, con los medios que tienen a su alcance. Los ponientes en estas charlas fueron Carme Valls y Ceferino Maestu, este último doctor e investigador veterano en cuanto al efecto de las ondas electromagnéticas en células, animales y personas.

Sea como sea, hubo un medio de información (Telemir) que grabó las charlas y las ofrece mediante este enlace:


Las dos charlas tienen un contenido técnico, no todo lo que explican Carmen Valls y Ceferino Maestu es fácil de entender por cualquiera. La verdad nunca es sencilla de explicar, por eso el mentiroso siempre convence a más gente. De todas formas, en su conjunto se entienden muy bien. Es un contenido para visionar con calma y casi que en dos veces, es largo. Os aseguro que oír sus palabras va a provocar que miréis de otra forma el móvil y otros aparatos.

¿Por qué esconden las antenas de los móviles?
Sin duda, hay muchas cosas que se mencionan en las dos charlas altamente preocupantes y sospechosas, que conducen a cuestionarse por ejemplo:

¿Por qué no existe un mapa oficial donde estén recogidas las localizaciones de todas las antenas de telefonía móvil para los ciudadanos?
¿Por qué se instalan antenas camufladas como falsas chimeneas?

Cuando algún investigador pretenda estudiar los problemas de salud de un lugar determinado y averiguar si guardan relación con la situación de las antenas, de entrada va a tener un grave problema. No va a disponer de la situación de todas las antenas y no podrá llevar a cabo el estudio sin sesgos, con todas las garantías.

Hay un dato suficientemente claro que nos proporciona Ceferino: la frecuencia del microondas doméstico y del wifi es la misma: 2,45 gigahercios. Todos conocemos lo que hace el microondas con la comida, calentarla. Carme Valls nos menciona el efecto térmico de los móviles en nuestra cabeza y matiza que en Suecia los móviles están prohibidos hasta la edad de 14 años, ya que ese calor en la oreja de un niño es capaz de penetrar hasta el centro del cerebro.

Ceferino habla de los diferentes efectos de las ondas. El térmico está recogido por la normativa, pero no es así con el resto de efectos (inductivo, resonante y reorientación). Sin embargo, nos menciona la existencia de más de 25.000 investigaciones que justifican determinados efectos no térmicos. A pesar de esto, no existe normativa para estos efectos.

Y no os adelanto más sobre estas charlas. 

La Fábrica del Sol (Ayuntamiento de Barcelona)

Estos últimos días pasó algo que me parece muy grave. Se publicó un contenido en la web de la Fábrica del Sol que hablaba sobre la no inocuidad del 5G extensamente y según la propia Fábrica del Sol para redactarlo se había contado con la colaboración de la doctora Carmen Ruíz Martín. Ese contenido titulado "El 5G no es inocuo" duró bien poco, fue eliminado.

Las administraciones no pertenecen a los ciudadanos.

Estas jugadas no están exentas de riesgo. Así que se rescató del caché del Google el pantallazo de ese contenido y los metadatos. Cabría preguntar a Ada Colau y su equipo:

¿Cuál fue la razón para retirar ese contenido?
Es demasiado obvio
¿NO?

A continuación os pego el contenido en cuestión y justo después veréis varias imágenes encadenadas de las capturas de pantalla del mismo.

El 5G no es inocuo
Cápsula de sostenibilidad. De los móviles 4G ahora pasaremos a los móviles 5G que nos permitirán conectarnos casi a tiempo real pero esta mayor velocidad puede tener un riesgo para la salud.
De los móviles 4G ahora pasaremos a los móviles 5G que nos permitirán conectarnos casi a tiempo real pero esta mayor velocidad puede tener un riesgo para la salud.
Quizás habéis visto paseando para Barcelona anuncios publicitarios difundiendo que la tecnología 5G ya ha llegado a la ciudad y es que Barcelona quiere convertirse en uno de los hubs de innovación digital europeos en el ámbito del 5G. A través de una iniciativa publicoprivada llamada 5G Barcelona se trabaja para transformar el área metropolitana de Barcelona en un laboratorio urbano abierto y neutral que permita validar y adoptar tecnologías y aplicaciones 5G en un entorno real.
¿Pero qué es exactamente el 5G?
La denominación 5G hace referencia a la quinta generación de redes móviles que disponemos. La primera que conocimos fue la red 1G, la de aquellos antiguos teléfonos móviles que sólo permitían hablar. Después la tecnología 2G introdujo los SMS, el 3G incorporó la conexión a internet y el 4G con el que funcionamos ahora nos llevó la banda ancha, gracias a la cual podemos reproducir vídeos en tiempo real entre otras funciones.
Las grandes compañías telefónicas nos hablan del 5G como una gran revolución tecnológica que mejorará nuestras vidas y la economía y el Plan Nacional 5G 2018-2020 del Ministerio de Turismo, Energía y Agenda Digital también.
Lo cierto es que la tecnología 5G mejorará la conectividad que ahora tenemos y reducirá considerablemente el tiempo de latencia (el tiempo de respuesta de la red). Según las operadoras, este tiempo se podría reducir entre 5 y 1 milisegons, un tiempo imperceptible para nosotros que permitirá conectarnos prácticamente a tiempo real. Lo que se busca es la conectividad total de nosotros con nuestro entorno: neveras, coches, seguridad… Además, navegaremos a 20 GBps (gigabytes por segundo), 10 veces más rápido que las principales ofertas de fibra óptica del mercado y por lo tanto nos podremos descargar una película en cuestión de segundos.
Su despliegue facilitará el acceso a lo que llamamos Internet de las cosas y permitirá generar nuevas propuestas innovadoras en ámbitos como el de los vehículos autónomos y conectados, los servicios basados en drones, la industria 4.0 y el acceso a sistemas remotos d’e-health como las operaciones quirúrgicas por control remoto.
Visto así, todo parecen ventajas pero ¿cómo es que se están produciendo protestas contra su despliegue en países como Francia, Bélgica, Inglaterra, Suiza, Italia, Alemania, Polonia, India, Estados Unidades y también aquí en el estado español? ¿Es peligrosa para la salud esta tecnología?
Ciudades como Bruselas o Florencia han aplicado el principio de precaución al no estar seguras de la inocuidad del 5G para la salud y el medio ambiente y por lo tanto han dicho no al 5G.
De hecho, la OMS calificó en el 2011 los campos electromagnéticos de radiofrecuencia, los cuales son emitidos, entre otros, por las tecnologías inalámbricas (1G, 2G, 3G, 4G, wifi, etc.) como cancerígenos de nivel 2 B, es decir como posiblemente cancerígenos para los seres humanos. El 5G por lo tanto, también lo sería pero con el agravante que su despliegue aumentará notablemente la exposición a los campos electromagnéticos, ya que supondrá un aumento de las potencias existentes porque el 5G no sustituirá ni al 2G, 3G, 4G ni al wifi, sino que se añadirá y además se utilizarán nuevas frecuencias, se desplegarán nuevas antenas e incluso se habla que se pondrán miles de satélites en órbita por todo el mundo con el fin de garantizar esta conectividad total. No quedará ninguna zona libre de exposición.
También la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) pidió en el 2011 a los gobiernos europeos que adoptaran todas las medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, incluyendo las radiofrecuencias que emiten los teléfonos móviles.
En el 2017, más de 180 científicos y médicos de 36 países firmaron el EU 5G Appeal, un documento en el que prueban en base a más de 10.000 estudios científicos contrastados que la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia, como los que genera el 5 G, son perjudiciales para la salud y el medio ambiente, incluso mucho por debajo de los niveles de exposición actuales fijados por las directrices nacionales e internacionales. Entre estos efectos a la salud de las personas hay: cáncer, enfermedades cardiovasculares, daños neurológicos, deterioro cognitivo, trastornos del sueño, infertilidad, estrés oxidativo, entre otros. Justo es decir que los niños, las personas mayores y las embarazadas son especialmente vulnerables a este tipo de radiación por no hablar de las personas electrosensibles.

El impacto sobre el medio ambiente también está estudiado y los campos electromagnéticos afectan tanto a las plantas como a los animales.
A finales del 2018, el SCHEER, Comité Europeo de Riesgos Emergentes clasificó en su informe de riesgos con uno 3 sobre 3 el daño potencial para la fauna salvaje que se puede producir por el aumento de la contaminación electromagnética a causa del despliegue del 5G.
A pesar de estas evidencias, el estado español y Cataluña y Barcelona en particular, apuestan por esta tecnología y quieren ser pioneros, sin aplicar el principio de precaución.

Para dónde empezar:
·        Súmate al movimiento Stop 5G y pide una moratoria al despliegue de la tecnología 5 G hasta que no se sepa con certeza que no afecta a la salud y al medio ambiente
·        Utiliza el móvil, la tableta electrónica u otras conexiones inalámbricas sólo cuando sea necesario
·        Apaga el wifi y el móvil mientras duermes
·        Siempre que puedas, utiliza el cable para los teléfonos, ordenadores, portátiles, mouse…
·        No lleves el teléfono móvil ni el portátil muy cerca del cuerpo

Esta cápsula se ha elaborado con la colaboración de la Dra. M. Carmen Ruíz Martín, médico de familia del CAP Indianes (Montcada i Reixac), experta en medicina ambiental (Universitat Complutense de Madrid) y coordinadora del grupo de patología ambiental de la CAMFiC.

Puedes consultar más noticias de actualidad sobre sostenibilidad a La Fábrica del Sol.









La responsabilidad de los daños a la salud
Obviamente, los daños a la salud están recogidos por la legislación y se pueden pedir responsabilidades. En el caso de la telefonía móvil, el wifi, el 5G, etc. no es algo que podamos evitar fácilmente. Queramos o no, estemos enfermos o no, vamos a ser radiados, todos.

Nuevamente, se nos niega la opción de elegir libremente con algo tan esencial como nuestra salud, porqué para ello los ciudadanos necesitamos información válida y completa, sin sesgos. Se nos imponen a las bravas las cosas.

Diferentes gestos
No soy ni mucho menos un fan de Ayuso ni del PP pero al menos en esta ocasión puedo estar de acuerdo con una decisión que le afecta. En la Comunidad de Madrid se prohibió recientemente el uso del móvil en el colegio, no con el pretexto de las radiaciones, claro está. De todas formas, me sorprendió mucho que un partido de derecha tomara esta iniciativa políticamente incorrecta y anti-popular mientras que los de la “supuesta” izquierda están yendo justamente por el sentido contrario, hecho que me indigna mucho.

Pedro Sánchez anunciaba en su discurso de investidura el despliegue de la tecnología 5G como una de las principales medidas de su coalición con el partido de Pablo Iglesias.

Opciones de Perro Verde
El sentido común, el menos común de los sentidos
Una opción clara, de sentido común, sería empezar a limitar esas ondas, su uso, aplicar el principio de precaución.

Me parece una locura que estando en casa y sin que lo desee un ciudadano sea bombardeado por multitud de wifis. No se debe olvidar que hay personas, lo admita o no la administración, que sufren graves problemas de salud cuando se ven expuestas a ondas electromagnéticas. Una de las primeras tareas seria que las administraciones (ayuntamientos, diputaciones, etc.) comenzaran por eliminar el wifi de sus edificios públicos.

Investigación
Por otro lado, si faltan investigaciones, dicen los defensores de las ondas electromagnéticas (políticos y empresas privadas), no se entiende nada que le pongan una alfombra roja al despliegue del 5G, máxime cuando anteriormente no se han dedicado suficientes recursos para llevar a cabo investigaciones concluyentes en un sentido u otro.

Evidentemente, si no hay evidencias científicas, siempre podrán hacer lo que quieran diciendo que no existen pruebas.
Ese es el modus operandi, lo que no se sabe no existe.

De momento, sin consultar a los ciudadanos ya están probando el 5G. No me extraña nada. Al fin y al cabo, hay empresas que se han convertido en gigantes cubriendo la telefonía móvil, los medios de información, internet…¡todo a la vez!
Son verdaderos monstruos que imponen lo que sea al político que sea. Nunca antes había existido esto, es un horizonte de megapoder impuesto, si o si, con una desproporción nunca vista anteriormente.

Las zonas blancas
Frente a toda esta ofensiva existen colectivos y asociaciones que también están promoviendo la idea de las zonas blancas.

¿Qué son las zonas blancas?

En este caso se refieren a lugares libres de contaminación electromagnética. Y ¿por qué no?

¿Por qué no imaginar y crear pueblos o regiones donde los tóxicos y la contaminación electromagnética estuvieran ausentes?

Existiendo personas que ya tienen unos problemas de salud obvios en relación a estas fuentes de contaminación, o que quieren no exponerse ellos mismos o a sus hijos por prevención, sería lo más apropiado. Los que quieran seguir viviendo expuestos a todas estas cosas, allá ellos.