domingo, 24 de octubre de 2021

El protocolo de SQM gallego

 

La Edelweiss o Flor de las nieves es una planta muy escasa y localizada, típica de lugares de alta montaña donde la nieve suele ser anual. Cómo tantas otras especies especialistas de ambientes fríos se verá perjudicada en gran medida por el cambio climático.

A lo largo del 2020 y 2021 Perro Verde ha denunciado públicamente en múltiples posts la inexistencia de protocolos de atención sanitaria centrados en los enfermos de SQM en prácticamente todas las comunidades autónomas. Lógicamente, por extensión, esto salpica al Ministerio de Sanidad, organismo que es un 0 a la izquierda en relación con la SQM.

En caso de que queráis consultar más posts sobre esta temática, os indico un par de los muchos que he dedicado:

 

Puta de noche, Ramoneta de día (28 de febrero de 2021)

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/02/puta-de-noche-ramoneta-de-dia.html

 

Protocolo sanitario (SQM) (16 de noviembre de 2020)

https://perroverdeweb.blogspot.com/2020/11/protocolo-sanitario-sqm.html

 

Os lo resumo en cuatro palabras. Hasta el momento, tan solo Galicia cuenta con un protocolo de obligada aplicación para cualquier tipo de asistencia sanitaria pública a las personas enfermas de SQM. La comunidad de Madrid tiene un protocolo en lo relativo, exclusivamente, a atención en urgencias, lo cual es bastante absurdo porqué el enfermo de SQM necesita siempre unas medidas adaptadas a su enfermedad y no solamente cuando acude a urgencias.

 

Por lo demás, en Andalucía, hay un protocolo que, por lo que más de una enferma conocedora del tema me cuenta, se aplica solamente en el Distrito sanitario Bahía de Cádiz-La Janda. Tal documento se aprobó durante el gobierno autonómico del PSOE.

 

En resumen, resulta que son gobiernos autonómicos del PP los que aprobaron protocolos de atención sanitaria para personas enfermas de SQM de aplicación en la totalidad de dos comunidades autónomas.

 

Es el país, por excelencia, del postureo de las izquierdas. Pretenden ir de izquierdas feministas, progresistas, humanistas, del pueblo, campechanas y mil mentiras más, y en las comunidades autonómicas donde gobiernan niegan una atención sanitaria humana, digna y justa a las enfermas de SQM. En virtud de ello, se las maltrata vilmente. La izquierda más elegante que dejó de ser marxista y la antiguamente más beligerante (ahora ya de salón) pilotan el gobierno central con un Ministerio de Sanidad que se niega a sentar las bases, las directrices de la atención sanitaria humana para con las enfermas de SQM.

 

No les sale de ahí

Pese a la insistencia en Perro Verde sobre este tema fundamental, seguro que muchos todavía os preguntáis en que consiste un protocolo de SQM. Habrá quién imagine, o diga o quiera pensar, que aplicar un protocolo de SQM es algo caro o enrevesado y extremadamente difícil. Es tajantemente falso.

 

Es solo cuestión de voluntad, no de mucha, sólo de un poquito de voluntad. Pero eso de que los ciudadanos consigan cosas positivas para la plebe, esto a los servidores públicos del mundo político, y a más de un lacayo con oposición a medida superada, les revienta el hígado. De lo contrario nos iríamos acostumbrando y nos vendríamos arriba.

 

Lo que pretendo a través de los próximos posts es demostraros que los responsables públicos (funcionarios y políticos) no quieren porqué son, por encima de todo, de las peores personas con las que te puedes cruzar en la vida. Voy a publicar aquí, palabra por palabra, el protocolo de atención sanitaria de SQM de Galicia. Vosotros mismos vais a poder juzgar la viabilidad de ponerlo en práctica en el resto de España.

 

El protocolo de SQM de Galicia

Antes de nada, es de justicia remarcar que este protocolo se debe a la insistencia y buen hacer de dos enfermas de SQM que además fueron profesionales de la salud hasta que la gravedad de su enfermedad se lo impidió. Se trata de la Doctora María Argentina Rey Fernández y la técnica en cuidados de enfermería Gelis Soto Gómez. Por supuesto, en el protocolo no aparece ninguna mención y, de hecho, ni tan solo existe en el documento un apartado de Agradecimientos.

 

Hecha esta aclaración, el documento Protocolo de Atención a las Personas con Sensibilidad Química de Galicia lo podéis consultar aquí:

 

https://extranet.sergas.es/catpb/Docs/gal/Publicaciones/Docs/AtEspecializada/PDF-2812-ga.pdf

 

Esta es la versión en lengua castellana, pero también hay una en gallego…no cómo alguna otra autonomía en la que vetan el documento oficial en castellano. Hasta en Estados Unidos publican los documentos oficiales en castellano, a tenor de la gran proporción de habitantes cuya lengua materna es el castellano. Se trata de respecto, no de imposición y tampoco de represión.

 

No me enrollo más. Perro Verde publicará a partir de aquí aquellas partes del Protocolo que hacen referencia exclusivamente a las medidas de aplicación durante la atención a las personas que sufren SQM. Son cinco páginas, fáciles de leer y entender por cualquiera, considerando hasta al más cerril de los responsables públicos.









La próxima semana continuo con el apartado de cuidados durante un ingreso hospitalario...

domingo, 10 de octubre de 2021

Terapia cognitivo-conductual

 

Al visitar una cumbre y pausar el tiempo, se recuperan los referentes, los puntos cardinales, la fugacidad insignificante de nuestra existencia en el tiempo y la conciencia de lo que somos y hacemos ¿Por qué no les pagan expediciones al Everest a ciertos profesionales de la salud?

 

De las primeras frases que una persona afectada por los síndromes de la sensibilización central (encefalomielitis miálgica/síndrome de la fatiga crónica, fibromialgia, sensibilidad química múltiple) escuchará de boca de los doctores y de las doctoras de la sanidad pública es la célebre “no hay tratamiento”. Dicho esto, es demasiado habitual que se deje al paciente abandonado a sus síntomas y dolencias asociadas, sin diagnosticar estas y sin paliar, elucubrando el profesional en particular que cualquier síntoma o dolor se debe a la Sensibilización Central y haciéndoselo saber así al paciente.

 

Todo y que dicen que no hay tratamiento, los denominados expertos de la sanidad pública en esta materia, alguno de ellos profesor de universidad pública también (todo queda atado y bien atado) recomiendan la afamada terapia cognitivo-conductual para cualesquiera de los Síndromes de la Sensibilización Central (SSC). Por el contrario, no se les aplica un esquema de fisioterapia con el que combatir los problemas musculares y de articulaciones, y mejorar la calidad de vida, la movilidad, el estado físico y la salud en general. Y en esa línea, podría mencionar otras cosas que a la postre se les niegan.

 

Su recomendación de terapia cognitivo-conductual la dan en charlas, documentos oficiales cómo informes de diagnóstico, publicaciones técnicas editadas y pagadas por las administraciones públicas, etc. Paradójicamente, a su vez, fenómeno a estudiar, en las mismas charlas, documentos y publicaciones hablan de una etiología desconocida.

 

Cuando las entidades de enfermos y los profesionales en Catalunya esgrimen que en los últimos años la atención sanitaria a estos enfermos ha mejorado, no sé si viven en una realidad paralela. Uno de los ejemplos más vergonzosos y evidentes del retroceso en el trato a enfermos de SSC en Catalunya lo constituye la involución del Hospital Clínic. Este hecho quedó reflejado en el post del 31 de octubre de 2020 (Hospital Clínic (V)) en el que se exponían las recomendaciones de atención a los enfermos de SQM del año 2020 que contravenían las recomendaciones para los enfermos de SQM del año 2008. Tanto les da que el tema haya dado la vuelta a España, no han corregido su postura. Aquí tenéis el enlace al post entero:

 

https://perroverdeweb.blogspot.com/2020/10/hospital-clinic-v.html

 

Como la mayoría de los pacientes son mujeres, y dentro de nuestra moderna sociedad y el mundo de la medicina por tradición se las ha ido etiquetando de quejicas, histéricas y débiles, tal vez la mejora referida se deba a que ahora se describe a las enfermas de SSC en esos círculos, supuestamente científico-profesionales del mundo de la medicina pública, con unos términos más higiénicos, cómo “trastornos somatomorfos”, o bien se les atribuye a sus patologías un origen “psicogénico”.

 

¿Se ha avanzado? Ahora las formas son más finas, aunque yo diría que la esencia se sigue asemejando al final de la fábula del escorpión y la rana, ese momento cumbre en el que el escorpión le dice a la rana “Está en mi naturaleza” —después de matarla tras haberle hecho la rana el favor de cruzarlo al otro lado del rio—. O tal vez, podríamos rememorar la típica frase que dice el mafioso en las pelis “No es nada personal, son negocios” —justo antes de pasar por la piedra a un antiguo compadre que ya no le interesa.

 

Ni que decir tiene que ciertas actitudes de los doctores (y las doctoras) les van de perlas a los políticos corruptos. Nunca va mal una cortina de humo con la que evitar molestias a los señores feudales de la industria petroquímica. No vaya a ser que luego, cuando se queden sin la poltrona, no tengan un mendrugo de pan que llevarse a la boca, que los yates andan muy caros. No conviene cerrarse las puertas giratorias, sino tenerlas bien engrasadas.

 

Imaginaos el agravio para la industria en caso de que las administraciones públicas (la sanidad pública, las universidades, la seguridad social, etc.) admitieran que estas enfermedades tienen un desencadenante físico (las sustancias tóxicas, la contaminación). Correría la alarma social, y se consolidaría entre la muchedumbre el hecho de que autorizan la venta de productos peligrosos de uso cotidiano y que estamos rodeados de ellos. Por supuesto, bajarían significativamente las ventas de infinidad de productos y sería un drama que no pudieran ganar tantos millones durante un tiempo, hasta que cambiaran a una producción en sintonía con la salud y el medio ambiente.

 

Pese a estas consideraciones, no me quiero apartar del hilo principal del post, que giraba alrededor de la terapia cognitivo-conductual. Pretendo subiros un poquillo más la mala leche y creo que lo voy a conseguir una vez leáis líneas más abajo en que patologías está indicada la terapia cognitivo-conductual.

 

Vamos allá.

 

La terapia cognitivo-conductual

Básicamente, esta terapia es aplicada por psicólogos y psiquiatras como tratamiento de trastornos mentales o problemas psicológicos. Se utiliza con el objeto de que el paciente aprenda a enfrentarse y gestionar problemas emocionales (traumas, estrés, etc.) y trastornos mentales (depresión, esquizofrenia, trastorno obsesivo compulsivo, adicciones, ansiedad, etc.).

 

Resumiendo, en el momento en qué un profesional de la medicina o una asociación de enfermos de SSC centra su labor en recomendar a las y los afectados la terapia cognitivo-conductual, está apoyando con fervor la tesis falsa de que la patología tiene su origen en un problema mental o psicológico y que el mecanismo que la desencadena no es orgánico, sino mental o psicológico.

 

Tal conducta la desempeñan sin disponer de certeza ni evidencias científicas robustas que puedan sostener esta hipótesis del origen psicogénico. Recordemos que los mismos doctores y las asociaciones que promueven la terapia cognitivo-conductual, están proclamando y publicando que la etiología de estas enfermedades (los SSC) es desconocida. Es el absurdo incongruente en su máximo esplendor. Lo más rocambolesco es que, además, hay una ausencia total de rigor científico en cuanto a la efectividad de la terapia cognitivo-conductual en los SSC, puesto que no existen evidencias claras de que funcione ni tan solo de forma empírica. Tampoco se preocupan en medir objetivamente parámetros físico-químicos antes y después de las terapias con la intención de evaluar si existe algún tipo de cambio significativo en la situación física del paciente.

 

Es paja y más paja, y lo peor, los pacientes sufren una estigmatización al ser catalogados sistemáticamente, poco más o menos, cómo enfermos mentales. El agravante añadido en la Sensibilidad Química Múltiple es que conllevará un empeoramiento de la salud de la persona afectada al exponerla a aquellos productos que provocan daños, atendiendo a que el doctor o doctora nunca va a recomendar a la enferma que haga un control ambiental en casa y evite cualquier fuente de contaminación (productos de limpieza e higiene personal con ingredientes no seguros, ambientadores, humos, plaguicidas, ozono atmosférico, etc.). Supongo que es una buena fórmula con la que evitar meterse en líos: que otros profesionales de mala sombra y poder intenten desacreditarlos, que un cargo de confianza del político de turno lo envíe a galeras, etc.

 

La corrupta y egoísta ingenuidad de cortas miras contempla cómo primera regla que los principios condenan a caminar por la cuerda floja y, por el contrario, olvidarlos conlleva que se despliegue bajo nuestros pies una tentadora y cómoda alfombra roja con la que correr hacía la felicidad de la vergüenza y el perdón. El “si no lo hago yo, lo hará otro; no es culpa mía”.

 

La estrategia de la terapia cognitivo-conductual suele tener un beneficiario directo: el psicólogo que cobra por sus servicios. Cómo había dicho, la recomiendan los profesionales de la sanidad pública, aunque habitualmente, y de forma extrañísima, este tipo de terapias no las desempeñan desde la sanidad pública, sino que suelen ser privadas y en muchos casos llevadas o recomendadas a cabo desde asociaciones de afectados de SSC, cobrando el profesional en cuestión de estas, o utilizando las asociaciones cómo una vía de promoción hacía su clientela potencial. Sin ánimo de lucro, pero sí de beneficio; el abandono de la sanidad pública abona los intereses privados.

 

Presas fáciles

Pongámonos en el lugar de la enferma de SSC con el típico patrón: mujer mayor, con la salud hecha trizas y una calidad de vida horrible, con un nivel cultural bajo, desatendida por la sanidad pública, no escuchada ni considerada por la familia porqué siempre se queja y ya no sirve cómo utensilio doméstico.

 

Dicha mujer conoce a gente de una asociación de enfermas de SSC. Allí la escuchan y una persona en esa situación se agarra un clavo ardiendo, así que acaba accediendo a una terapia cognitivo-conductual donde alguien la escucha en privado y le da apoyo emocional. Esa mujer es muy fácil que acabe manifestando en agradecimiento que está mejor desde que va a esa terapia, pero si le preguntáramos con concreción y de forma absolutamente imparcial sobre:

  • Sus dolores
  • Las horas que duerme al día
  • La actividad física que hacía antes y ahora
  • El resto de los problemas asociados a los SSC que sufre: cardíacos, digestivos, oculares, etc.

Nos encontraríamos con que no existe una mejora física de los síntomas ni de la calidad de vida. El único cambio objetivo y objetivable es que ahora alguien le escucha, que se siente un pelín más arropada. Solo eso. Es más, si a esa mujer se le hicieran analíticas completas antes de comenzar la terapia cognitivo-conductual y al cabo de un tiempo de acudir a ella, no se registraría ninguna mejora significativa en los parámetros físico-químicos.

 

La enferma continuará en la misma línea:

  • Sin diagnósticos completos de todos sus problemas de salud asociados.
  • Sin recibir pautas adecuadas (de dieta, de vida) que le ayuden a mejorar su insomnio y el resto de los problemas de salud ¡FÍSICOS!
  • Sin recibir ninguna terapia o tratamiento que le ayude a paliar sus patologías y síntomas, y que no le causen un agravamiento de sus síntomas como efecto secundario.

Pongamos que la mujer sigue yendo a la terapia cognitivo-conductual y que pasados unos meses empieza a quejarse de que continua mal, que no duerme bien y que empeora. Al llevar colgado en su historial médico de la sanidad pública el sambenito de persona con enfermedad de origen psicogénico, pues también se le administran fármacos utilizados para la ansiedad, depresión, etc.

 

En Catalunya, además, lo más común es encontrarse con enfermas de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica a las que se les ha recetado desde la sanidad pública las típicas drogas de farmacia (xeristar, tranxilium, diazepam, etc.). Es un procedimiento sistematizado. Esta semana me encontré con otra enferma más que tomaba xeristar, tranxilium y diazepam. Me decía que no se acordaba de nada: iba a comprar y se dejaba la compra en el coche, por ejemplo. Estas enfermas de SSC ya de por si sufren unos problemas neurocognitivos importantes y se las condena al agravamiento al mantenerlas dopadas con estas sustancias que además crean hábito. El estado físico empeora al perder actividad física, ganar en rigidez y dolor muscular. Finalmente, otro de los hándicaps de una enferma de SSC es la falta de energía hasta en la ejecución de las tareas más habituales y cotidianas del día a día. De por sí, cualquier persona no enferma de SSC sufre un desplome de energía al tomar estas sustancias por separado o combinadas.

 

¿Cómo se les ocurre tratar a una enferma de SSC con estos medicamentos a la primera de cambio y prolongar el tratamiento durante largos períodos, incluyendo incrementos en la dosificación para nada normales?

 

¿No decían que no hay tratamiento?

 

Las asociaciones

En tal escenario, muchas asociaciones de afectadas y afectados, bajo mi modo de contemplar la película al completo, se han convertido entonces en cómplices en primera línea de una patraña científica que afecta a la dignidad, poniendo en riesgo la salud de aquellas y aquellos a los que debieran estar defendiendo y cuidando.

  • Cuando debieran estar denunciando públicamente las posturas vergonzosas de los profesionales, callan.
  • Cuando debieran estar ayudando a las enfermas y a los enfermos a registrar instancias de queja, miran a otro lado.
  • Cuando deberían plantearse llevar a cabo demandas colectivas, silban.

Participan en este gran esfuerzo negligente de la administración pública que estigmatiza y maltrata en todos los sentidos a los pacientes de SSC.

 

Sin duda, habrá quién tenga buenas intenciones, no alcance a entender que la labor que desempeñan es un craso error y no aporta nada en positivo a las afectadas, más bien al contrario. Otros y otras, con un grado cultural más que suficiente, saben lo que hacen.

 

Viene siendo hora ya de que todas y todos comencemos a denunciar públicamente que la terapia cognitivo-conductual cómo remedio sistemático para enfermas de SSC es un engaño absoluto.

 

No están locas ellas sino aquellos que obtienen beneficios, directos o indirectos, en tratarlas como tal. En ese saco hay muchos actores: los políticos, los del capital, los profesionales mediocres y/o de elástica conciencia, y quizá los que dirijan algunas asociaciones, etc.

 

Un día de estos os hablaré de la electrohipersensibilidad, del por qué la sanidad pública catalana se niega a diagnosticarla e incluso se niega a incluir en el historial del paciente cualquier referencia al respecto (así no hay datos oficiales, así borran lo que no interesa), del por qué no existe ni un solo partido que haya tocado este tema o se interese, del papel del periodismo bochornosamente a favor de la industria de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), etc.


sábado, 25 de septiembre de 2021

¿BP financia las noticias de TV3?

 

Los Juegos de Invierno de 2030...humm, jugoso bocado ¿Y lo bien que quedaría el  Pedraforca en el anuncio de una petroquímica?

La presentación del Telenotícies vespre (el último telediario del día) de TV3 empieza con una imagen en la que aparece la figura de un cubo con el mapa de Catalunya dentro, en plan muy discreto, apenas contrastado en colores o contornos. De repente, el cubo desaparece momentáneamente siendo sustituido por otro bien colorido y flamante con la marca BP (British Petroleum) destacando por todo lo alto. Exquisita alegoría de la soberanía y la identidad. El diablo está en los detalles, sin duda.

Resumiendo, lo que nos viene a decir ese simbolismo de la presentación del Telenotícies vespre de TV3 es que la cadena pública catalana recibe dinero de una petrolera internacional con el fin de que se la anuncie en ese justo momento, uno de los mayores en cuanto a cotas de espectadores. Aprovechando la tesitura, cabe decir que BP incluso tuvo una rama petroquímica hasta el año 2020, momento en que la vendió a INEOS ¿Cómo os queda el cuerpo?

 

Creo que quién más y quién menos conoce que cuando a un anunciante le molesta algo de una línea editorial, se queja. En caso de reincidencia y cabreo máximo, deja de ser cliente del medio. Ahí queda eso…que luego todo quisqui presume de credibilidad, independencia, calidad, rigor y audiencia.

 

Tratándose de Catalunya, busqué en internet pensando que algún ciudadano, asociación, partido político (JAJAJAJA) o colectivo andaría igual de mosqueado que yo con lo de BP y TV3. Durante la búsqueda vi pasar raudo un jaramago en un páramo polvoriento azotado por el viento y luego el silencio, la nada ¿A nadie le molesta? Al fondo destella el amarillo del oasis catalán y una vocecilla “Somos republicanos, soberanistas, de izquierdas y sostenibles”.

 

Fuera de bromas, la historia me hizo cavilar sobre BP, me sonaba de algo. A pesar del color verde de su logo, protagonizó aquel gran megavertido en el Golfo de México el año 2010, lo que fue el mayor vertido de petróleo de la historia de Estados Unidos y del mundo. BP se declaró entonces culpable de 14 cargos criminales, 11 delitos por negligencia y fallos de seguridad en la plataforma petrolera, y desconozco cómo han acabado todas las denuncias civiles. El problema ambiental y económico generado por BP, por supuesto, persistirá durante muchos años más. Por cierto, hay una peli crítica de Hollywood que deja reflejada parte de la escabrosa historia (Deepwater Horizon). Por si os pica más la curiosidad sobre el tema, hay un artículo bastante sintético que os recomiendo:

 

Janira Gómez Muñoz (21/04/2020). Se cumplen diez años del desastre petrolero en el Golfo de México y los daños persisten. France 24.

https://www.france24.com/es/20200421-golfo-mexico-derrame-deepwater-horizon-diez-anos

 

En aquel entonces BP no patrocinaba a TV3 y esta dedicó una batería de noticias al famoso vertido, a mí entender con un tono demasiado neutro y amable teniendo en cuenta la extremada culpabilidad de BP en ese accidente y su actitud. Fueron noticias un tanto insípidas en tanto en cuanto la relevancia de los perjudicados (biodiversidad, profesionales del sector primario, etc.) en ellas era irrisoria. Y de los pescadores mexicanos perjudicados, esos fueron borrados del escenario.

 

Una de las noticias de TV3 me escandalizó; relataba que la petroquímica compró a Google los términos de búsqueda relacionados con el vertido. Esto significa que ante cualquier búsqueda en Google de “derrame de petróleo” u otros términos relacionados con el accidente, el buscador de internet respondería destacando en los primeros puestos la página web de BP. Así se veta la información crítica de otros, por ejemplo, de las personas perjudicadas.

 

La noticia de TV3:

BP compra a Google termes relacionats amb la fuita de petroli (BP compra a Google términos relacionados con la fuga de petróleo). 09-06-2010.

https://www.ccma.cat/324/bp-compra-a-google-termes-relacionats-amb-la-fuita-de-petroli/noticia/716125/

 

El esfuerzo económico y de medios que cualquier compañía petroquímica destina a que su mensaje y versión de los hechos cope cualquier información sobre un desastre ecológico es descomunal.

 

Tan a pesar de muchos, todo lo que ocurre lejos, al personal le resbala. BP la cagó en la otra punta del Atlántico, agua salada que ni siquiera moja Catalunya. Pero…la verdad es que tampoco BP está libre de pecado por el noreste español. En efecto, no fue más allá de unos pocos años, por el 2012, que la compañía ocupó nuevamente lugar en los medios periodísticos debido a la contaminación de un acuífero y la oscuridad que la caracterizó. Esta vez pasó en La Llagosta y Santa Perpetua de Mogoda, a unos 15 kilómetros de Barcelona (¡La Ciudad Condal!).

 

La noticia:

Paloma Arenós y Antonio Cerrillo (20/03/2012) El vertido de una gasolinera de Santa Perpétua contamina pozos, piscinas y animales. La Vanguardia.

https://www.lavanguardia.com/vida/20120320/54271906201/vertido-gasolinera-santa-perpetua-contamina-pozos-piscinas-animales.html

 

En Catalunya la pela nos remueve la memoria y regocija. Destacamos por esa habilidad que nos permite anunciar a BP como broche de un telediario en el que aparece el presidente de la Generalitat hablando de sostenibilidad en las noticias de ampliación del aeropuerto de Barcelona. Que infortunio, esta vez el conflicto entre el gobierno español y el catalán radica en una disparidad en el criterio de la sostenibilidad.

 

Entonces caigo en la cuenta de esas personas molestas que sobran en Catalunya, las que sufren enfermedades asociadas a la contaminación. Comenzando por las enfermas de SQM, a las que la sanidad pública catalana etiqueta cómo sugestionadas de la vida, personas ansiosas que sufren una enfermedad de origen psicogénico. En virtud de ello, no se les aplica ningún protocolo de atención sanitaria especializada que evite los tóxicos que las hacen enfermar. Por arte de magia, quedan descatalogadas, fuera de la sociedad, gracias a los pequeños detalles de elasticidad y las elucubraciones del doctor o doctora que redacta el informe de diagnóstico o el de recomendaciones de atención sanitaria, o cualquier otro documento con idéntica intención.

 

¿Quién sabe? Tal vez un día veamos el logotipo de Repsol, BP u otras compañías en la bata del doctor que nos atiende en el ambulatorio o en el Hospital. Total, si dejan un buen dinero eso atraería al talento…que no sé si es el talento al que se refería el exconseller de sanidad pública catalana Toni Comín cuando defendía el Barnaclínic, ese lugar donde algunos doctores de la sanidad pública se sacan un sobresueldo, beneficiados indirectamente por un sistema público que niega una atención sanitaria digna a los ciudadanos y propicia de este modo la llegada de clientes a sus consultas privadas.

 

Caso curioso el de los funcionarios de la sanidad pública; pueden ejercer en la sanidad privada sin que exista resquicios de problema de compatibilidad. Salen de la puerta del Hospital Clínic y a lado mismo entran por la del Barnaclínic. El divino misterio de Carlos Jesús; unas veces era Crístofer y otras Micael…

 

Tal vez me esté poniendo demasiado negativo o pesimista. Debe ser que somatizo. Tendré que tomarme alguna de esas drogas (paroxetina, lyrica, xeristar, tranxilium, etc.) que mandan a las enfermas de fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y/o sensibilidad química múltiple nuestros profesionales de la medicina pública.

 

Seamos prácticos, una buena pasta de patrocinio de una petroquímica permitiría tratar enfermedades creadas por la contaminación, cómo el cáncer ¿No es una forma ideal de cerrar el círculo? ¡Claro que sí! Se podría vender al son del eslogan de colaboración público-privada.

 

Aún diría más. Ostras, en caso de que las empresas petroquímicas dejaran un buen fajo de billetes en las facultades de medicinas de las universidades catalanas, si, de esa que ganan a partir de los productos que contaminan el mundo ¿No se podría investigar mejor el origen de las enfermedades ambientales? JAJAJAJAJA ¡La de psicólogos y psiquiatras que se podrían colocar a hacer cuestionarios a los enfermos! Veríamos que, en realidad, la gente enferma porqué está mal del coco.

 

Es que somos unos pesimistas y no entendemos nada. Si Catalunya es una zona superimportante de producción de las empresas petroquímicas que nos dan trabajo y riqueza ¿Por qué no aprovecharlo? Pues cuando exista cualquier accidente, aunque sea grande, se minimiza utilizando los medios públicos que se requiera y listos. Total, eso se hizo fácil con el accidente de La Canonja del 2020, y ya nos dijeron en TV3 que aquel nubarrón inmenso y negro de humo de óxido de etileno no era tóxico y etc. ¿A quién van a creer, a ellos o a sus propios ojos? Para más muestras el botón, el post del 15 de enero de 2020:

 

Explosión en la petroquímica (La Canonja)

https://perroverdeweb.blogspot.com/2020/01/explosion-en-la-petroquimica-la-canonja.html

 

En aquel entonces, se cuadraron todos; la Televisión Española en la misma onda. Nada, patriotas, que haciendo falta ¡Se mete el logo de una petroquímica dentro de la estelada y en la bandera española! Poniéndose de acuerdo en cuanto trinca cada uno, no hay problema de sostenibilidad.


domingo, 5 de septiembre de 2021

La Lista Roja (Equipo de Investigación)

 

En nuestra sociedad se empeñan en hacernos ver la virtud de la cantidad y la calidad, el sabor sabrosón, ese es ignorado. La foto es de un pepino procedente de agricultura orgánica (ecológico) y fue tomada con una regla de comparativa por aquello de despejar las dudas de los seguidores de la filosofía del caballo grande, ande o no ande. Tal y cómo se aprecia, se trata de un señor pepino que supera los 20 cm y además es muy jugoso.

 

Este año el programa Equipo de Investigación de La Sexta emitió un capítulo dedicado a los plaguicidas y tocó de refilón la Sensibilidad Química Múltiple (SQM). Titularon el capítulo “La Lista Roja” y está disponible dentro de la temporada 12, en la web:

 

https://www.atresplayer.com/lasexta/programas/equipo-de-investigacion/

 

El universo de los plaguicidas daría contenidos con los que llenar varías temporadas. La Lista Roja lo abordó por encima, dando una idea general, y en un afán de profundizar en la problemática focalizó la atención en un par de productos que fueron prohibidos recientemente: Clorpirifos y Clorprofam.

 

El clorpirifos

El programa entrevistó a Esther Domínguez, ingeniera agrónoma del departamento técnico de la Asociación de Plátano de Canarias (ASPROCAN). Esther explicaba que el clorpirifos lo prohibió el Ministerio porqué podía ser un peligro para los trabajadores que usaban el producto. Esto no es del todo es cierto. El clorpirifos lo prohibió la UE porqué el peligro potencial abarca a toda la población, incluidos los consumidores.

 

Entre las diferentes evidencias científicas publicadas, destaca que el clorpirifos está relacionado con efectos genotóxicos y neurológicos durante el desarrollo de los menores. Otro de los descubrimientos importantes es que Cocca et al. (2015) concluyeron (cito textualmente):

 

que podía comportarse cómo un disruptor hormonal modulando la acción de los estrógenos y alterando la estructura normal del tejido mamario” y ser un factor de riesgo para el cáncer de mama, manifestando un efecto en este sentido a dosis encontradas en el medio.

 

Es decir, era y es un peligro a dosis de esas que la evaluación toxicológica de las administraciones públicas consideró en su tiempo cómo seguras y bajas cuando legalizaron el producto.

 

En resumen, el Ministerio se vio obligado a obedecer lo que la UE había dictaminado (igual que el resto de los países miembros) en base a las evidencias científicas publicadas. Esta es la realidad precisa.

 

Continua La Lista Roja con una entrevista al gerente de ASPROCAN, Sergio Cáceres. El gerente habla de la importación de plátanos procedentes de fuera de la UE, plátanos que han sido tratados con el clorpirifos ya que la prohibición no afecta a países no pertenecientes a la UE. Es este un aspecto vital y sumamente interesante que muestra la estupidez injusta de las normativas de la Unión Europea. En la lista de prioridades de la UE la salud y el medio ambiente van por detrás del miedo a fastidiar los intereses comerciales de terceros ligados a la importación (intermediarios, etc.). Esta política es nociva en varios sentidos:

 

  • Se sigue poniendo en riesgo la salud de los ciudadanos europeos.
  • Se sigue promoviendo la contaminación del planeta con sustancias no seguras.

 

Extrapolando, sabemos que la legislación europea prohíbe el asesinato ¿Concebís que el asesinato se permita en territorio europeo a una persona procedente de un país extracomunitario?

 

Cómo el plátano de países de Sudamérica tratado con clorpirifos es bastante más barato que el de Canarias, se potencia que el ciudadano compre ese plátano y no el de aquí. El desenlace es que quién fabrica clorpirifos se vea beneficiado indirectamente. Por mí parte, voy a seguir comprando plátano de Canarias, cómo ejercicio de responsabilidad ambiental, pero los que actuemos así seremos unos pocos.

 

El Clorprofam

El clorprofam es un herbicida, usado también con el fin de evitar la germinación en la patata recolectada.

 

La Lista Roja cede buena parte del programa a considerar los agravios que la prohibición del clorprofam ocasiona a los productores de patata gallegos y el sector industrial gallego que las procesa. Los productores agroganaderos son uno de los colectivos mejor tratados desde los medios periodísticos; cuentan con una atención destacada en espacios informativos y documentales. Personalmente, encuentro pertinente escuchar y dar voz a cualquier sector molesto o perjudicado por un acto o decisión administrativa, cosa que no se practica con todos ¿Existen el resto de los autónomos y pequeñas empresas?

 

Sea cómo sea, a mí me interesa escuchar las quejas de un agricultor afectado por un cambio normativo si estas se circunscriben a su pérdida y los problemas que le va a ocasionar. Pero es estridente que a un representante de un lobby se le deje hablar sobre aspectos técnicos que no conoce en absoluto y se salga de madre comparando un plaguicida tóxico prohibido con la cafeína, o el beicon. Semejante barbaridad, señores periodistas, se puede editar y recortar.

 

Además, entiendo que cualquier representante de un lobby tendría que ser responsable con sus palabras en los medios periodísticos puesto que el ciudadano, su cliente potencial, puede cabrearse y evitar su producto en el futuro. En lo relativo a la responsabilidad, adicionalmente, poniéndome en la piel de un agricultor, yo estaría muy preocupado y enfadado por el hecho de que me hubieran vendido a lo largo de años y paños un producto gravemente perjudicial para la salud de todos (incluyendo a los de mí familia). A mí me costaría dormir sabiendo esto; sentiría rabia, impotencia y culpabilidad.

 

Por añadidura, cabe resaltar que las administraciones públicas destinan un esfuerzo importante en subvenciones al sector agrario. Se estima que la Unión Europea dedicará un 40% de su presupuesto en el período 2021-2027 al sector agrario. Y un sector subvencionado está en deuda con la sociedad. A veces me da la sensación de que nos hacen un favor produciendo alimentos y bien que los pagamos, por vía directa al comprarlos y con las subvenciones por vía indirecta.

 

El problema de base, lo que acaba esclavizando al agricultor convencional es el intermediario y los costes de producción (entre ellos los plaguicidas y fertilizantes sintéticos, etc.) ¿Quién no lo sabe a estas alturas? Parte de la solución es no depender del intermediario: vender directamente al cliente, elaborar productos procesados a partir de lo que uno produce, etc. La otra opción es evitar la dependencia radical de las corporaciones petroquímicas.

 

Los pesticidas convencionales son necesarios

Sin duda, lo que me dejó un mal sabor de boca de La Lista Roja son dos mitos que se van repitiendo a lo largo del programa en boca de diferentes personas entrevistadas:

 

  • No se puede prescindir de los pesticidas convencionales.
  • Haciendo agricultura ecológica se produce menos y no se puede alimentar a toda la población.


Debieran haber entrevistado a un productor de agricultura ecológica y entonces hubiéramos tenido una visión menos sesgada de la realidad. Este productor habría dejado bien claro que es viable alimentar a toda la población con hortalizas, verduras, frutas y cereales cultivados con las técnicas de la producción ecológica.

 

El consumo y la producción de los alimentos ecológicos está en auge y los agricultores que se dedican a él, ídem. Es más, existen agricultores que llevan años consolidados en la producción ecológica. Por algo será por lo que no han cambiado a la gestión convencional ¡Les va mejor! Vieron que no les convenía poner su negocio en manos de las agroquímicas convencionales.

 

En el papel de cliente compro patatas ecológicas a los agricultores de mí pueblo que anualmente producen toneladas, y garbanzos y manzanas…sus cultivos están lozanos y el sabor es otro mundo. Ni que decir tiene que el productor ecológico tiene que estar encima de sus cultivos día tras día, cómo se hacía antiguamente. Es un tipo de agricultura que requiere pasión y entrega.

 

Al comparar un campo de cereal convencional en Catalunya con uno de agricultura ecológica, con frecuencia el ecológico está exuberante y produce más. Esto ha sido así durante la última década porqué las variedades utilizadas en cultivo ecológico son las tradicionales de crecimiento lento, variedades adaptadas al clima seco del lugar. La variedad de crecimiento lento con poca lluvia repartida en muchos meses tiene suficiente para producir una buena cosecha. En cambio, las variedades de agricultura intensiva utilizadas convencionalmente tienen un ciclo de crecimiento muy rápido y cuando la lluvia escasea en los pocos meses esenciales de su ciclo vital, el resultado final es la ruina (tallos de un palmo, con espigas raquíticas). Esto se puede apreciar en campos cerealísticos de las planicies de Lleida o de las comarcas cercanas a Barcelona. La dinámica de sequía no va a variar demasiado, así que más vale que el agricultor vaya adaptándose a la realidad; nos conviene a todos.

 

También, un agricultor ecológico en el programa La Lista Roja habría hablado del sabor y las cualidades nutricionales de las variedades tradicionales empleadas en este tipo de gestión agraria. Desgraciadamente, La Lista Roja se limitó a entrevistar a una frutera que dio unas impresiones subjetivamente negativas de la fruta ecológica y ahí acabó todo.

 

Tal vez, la guinda definitiva sería haber listado una serie de plaguicidas comunes en la agricultura convencional y los efectos nocivos descritos en la salud humana y el medio ambiente. No hay argumento con mayor peso que ese.

 

La gestión agraria ecológica

Abunda el desconocimiento en cuanto a lo que conlleva la agricultura ecológica. Para empezar, cabe resaltar que un agricultor convencional que decida pasarse a producción ecológica estará sometido a un período de seis años de reconversión, durante los cuales no podrá utilizar productos convencionales (fertilizantes o plaguicidas artificiales drásticos) en sus tierras. Tampoco podrá vender durante esos seis años sus productos con el sello de producción ecológica y, por lo tanto, con un precio más alto.

 

No obstante, la administración pública permite utilizar una lista de fertilizantes y plaguicidas orgánicos. La lucha contra las plagas en un campo de producción ecológica se libra con plaguicidas orgánicos basados en microbios, bacterias, hongos, con invertebrados que atacan a la plaga e incluye fungicidas suaves cómo el sulfato de cobre. Las técnicas sostenibles de la agricultura ecológica en el control de plagas también abarcan los métodos mecánicos y otros de gestión del terreno (creación de márgenes florales, asociación y rotación de cultivos, no masificar un mismo cultivo, etc.). Por encima de todo, se requiere un alto grado de conocimiento del cultivo, la climatología, el terreno, etc. Pero no se permiten sustancias químicas artificiales con un potencial tóxico elevado y una acción poco selectiva sobre el medio (derivados del petróleo, productos basados en el cloro, etc.).  

 

Un agricultor convencional que pretenda cambiar a ecológico se verá sometido a controles de sus tierras, análisis, que practicará la administración pública a lo largo de seis años y que él deberá sufragar económicamente. Es toda una inversión no exenta de riesgo. La administración pública verifica así que el agricultor no emplee productos prohibidos en la agricultura ecológica. Al cabo de seis años, si todo está correcto, la administración pública certificará que los productos son ecológicos y el agricultor los podrá vender con el sello de agricultura ecológica.

 

¿Y qué pasa después? Pues que la administración pública seguirá presentándose a lo largo de los años con el objeto de realizar los análisis de verificación. En el momento en que la administración pública encuentre alguna irregularidad, retirará la certificación de producto ecológico.

 

Estos detalles fundamentalmente esenciales sobre la agricultura ecológica son prácticamente inéditos en televisión, con lo que una fracción importantísima de los consumidores no va a apostar por un producto ecológico del cual no sabe nada más que su precio es más alto. Semanas atrás incidía en la importancia del consumidor en cuanto a promover cambios saludables en la fabricación de productos de higiene, cosmética y limpieza del hogar. En lo referente a la comida es lo mismo.

 

La mayoría de la población, por limitaciones culturales, entre otros motivos, no dispone de la información deseable con la que elegir libremente y de forma bien documentada en cuanto a cualquier producto. Si bien, en lo relativo a la comida, una minoría de personas intuye o sabe que elegir un producto ecológico será seguro para nuestra salud y el medio ambiente que uno convencional. No obstante, sin la masa no es posible el cambio y la seducción requiere de un mínimo de información.

 

Por otro lado, a cuanto mayor consumo exista, más barato se va a volver el producto ecológico. Parte de la culpa del agravio comparativo entre el precio de un producto de agricultura intensiva y uno de agricultura ecológica es el político que decide destinar un pastizal enormemente mayor a ayudar a la agricultura más nociva con nuestra salud y la del planeta. O ¿No es cierto que la mayoría de las subvenciones agrarias se destinan al sector de la agricultura convencional?

 

¿Y quién es el destinatario final de ese pastizal? El que produce los plaguicidas y fertilizantes químicos de la agricultura convencional, las semillas que soportan esos productos, etc.: La industria petroquímica.

 

La Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas

La Lista Roja aborda el lobby de la industria química, sin timidez. Es el lobby con mayor peso en el parlamento europeo. Mueve decenas de millones de euros al año con el objeto de promocionar e imponer sus productos, de todas las formas posibles. Entre otras tácticas, se influye en la decisión del político, hablando muy diplomáticamente ¿A que me entendéis?

 

El programa entrevista a Carlos Palomar, el director general de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA). El nombre de la entidad evoca un idealismo altruista y me despistó un segundo. En cambio, el fin verdadero de la entidad es representar los intereses del lobby de los plaguicidas de la agricultura convencional. Carlos Palomar dice, sin rubor, en lo referente a los plaguicidas y AEPLA:

 

“Se pagan estudios para tratar de demostrar la seguridad”

 

Es la síntesis de lo que nunca debe ser el espíritu científico. La ciencia busca conocer la realidad de forma imparcial. Cuando una fuente de financiación de la investigación apuesta de forma sesgada en un sentido ya estamos errando, y existiendo una intencionalidad picaresca detrás, prostituimos la ciencia.

 

En cuanto a la salud humana, lo correcto sería financiar estudios que planteen la siguiente pregunta:

 

¿Este producto químico es, o no, nocivo?


La pregunta desembocaría en muchas otras ¿Es o no disruptor hormonal? ¿Es o no carcinógeno? Etc.

 

A partir de la pregunta se plantea el método del estudio, se obtienen la muestra y los resultados, se analizan y eso nos acercará a la respuesta final: es o no nocivo. Cuando la finalidad científica es la intención de demostrar un resultado concreto, se comete uno de los más nefastos errores y, por extensión, se crea un ambiente social (del gremio científico y de la población) de poca credibilidad, fiabilidad y confianza entorno a los resultados y conclusiones. Se acaba dañando la imagen misma de la ciencia.

 

Cuando le preguntan a Carlos Palomar sobre si en caso de sospecha de que un producto sea cancerígeno se debería sacar al mercado, su respuesta es “La sospecha nunca nos debe gobernar”.

 

Respecto a esa respuesta, diría: me extraña que siendo tú araña te caigas de la pared. Él bien debe conocer que el Principio de Precaución está incorporado a la normativa europea.

 

Tal molesto principio jurídico permite reaccionar rápidamente ante un posible peligro para la salud humana, animal o vegetal, o para el medio ambiente, aun no habiendo suficientes datos científicos que permitan una determinación completa del riesgo.

 

En definitiva, la sospecha es aceptada en términos jurídicos con objeto de legislar, gobernar, etc., en materia de medio ambiente y salud.…malo es que cueste aplicarlo a las arañas.

 

Juana Muñoz, enferma de SQM por un antigerminante de unas patatas

No sería justo por mí parte olvidarme de felicitar a La Lista Roja por el trato periodístico de la SQM y fue un acierto osado que quedara relacionada con los plaguicidas. Aplaudo que el programa se atreviera a tocar tantos aspectos peliagudos y, en global, fueron valientes; me gustó.

 

La Lista Roja entrevistó a una enferma de SQM, Juana Muñoz, auténtica veterana de esta patología. La entrevista la podéis ver íntegra mediante el siguiente enlace:

 

https://www.lasexta.com/programas/equipo-investigacion/noticias/duro-testimonio-mujer-que-lleva-30-anos-encerrada-reaccion-pesticida-puedo-levantarme-cama-dolor_20210430608c7cf0a58b3f0001d132e3.html

 

A Juana tardaron 19 años en diagnosticarla. La incapacidad y negligencia premeditadas en el retraso o negación del diagnóstico de la SQM es un tópico común todavía en nuestros días en España (Catalunya también).

 

El origen de la SQM de Juana fue una reacción anafiláctica en toda regla, justo después de la exposición a un antigerminante de las patatas (cómo el clorprofarm). Recordad que la similitud entre los síntomas de una anafilaxia/reacción anafilactoide y los de una SQM fue abordada en los posts de abril-mayo de 2021:

 

La SQM en TV3

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/04/la-sqm-en-tv3.html

 

La SQM en TV3 (II)

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/05/la-sqm-en-tv3-ii.html

 

La SQM en TV3 (III)

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/05/la-sqm-en-tv3-iii.html

 

La SQM en TV3 (IV)

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/05/la-sqm-en-tv3-iv.html

 

Volviendo a La Lista Roja, por fin, en un programa ofrecen una cifra de prevalencia más acorde con la realidad: un 4% de la población. Según la cifra, en España hablamos entonces de 1.895.769 millones de enfermos de SQM. Es momento de señalar que existen 4 grados de gravedad de la SQM. Los enfermos de grados 1 y 2 no suelen ser diagnosticados, pasan desapercibidos a ojos de la medicina. A sus picores de piel insufribles e inexplicables después de la ducha, la piscina o la playa, o en momentos álgidos de contaminación, o con determinados tejidos o productos, les ponen la etiqueta de piel atópica. Sufren durante años este y otros síntomas hasta que llegan a un estado de gravedad que les impide realizar casi cualquier actividad normal.

 

Ahora, creo obligatorio entrar en la comparación entre la prevalencia ofrecida por La Lista Roja de La Sexta (una cadena privada) y la ridículamente baja aparecida en TV3 (0,02%-0,04%), una cadena pública:

 

La SQM en TV3

https://perroverdeweb.blogspot.com/2021/04/la-sqm-en-tv3.html

 

Esta semana, solamente hablando con unas pocas personas no relacionadas con la medicina, me he enterado de tres casos más diagnosticados de SQM en Catalunya, una de ellas otra enfermera más, y todos de gravedad. Entonces, te planteas ¿De verdad nos tenemos que creer que la cifra de prevalencia utilizada desde la administración pública catalana se basa realmente en los casos diagnosticados oficialmente?

 

Respecto la enfermera. Evidentemente, las enfermeras trabajan constantemente en contacto con productos tóxicos con los que esterilizan y limpian utensilios y lugares. Su exposición laboral es conocida, y son uno de los colectivos en los que la SQM golpea, hecho consabido. Sin embargo, los doctores y los médicos, puesto que no sufren esa exposición continua, es más raro que desarrollen la enfermedad. En tamaña tesitura, aquella frase histórica de “Ahí me las den todas” cobra viveza y realidad cuando lo común son las actitudes de pésimo y negligente desarrollo de la medicina, vastos campos abonados por el abandono y el desprecio hacía el enfermo.

 

Responsabilidad penal

Nos iría fenomenal con una responsabilidad corporativa obligatoria para las empresas químicas y una repercusión penal (los responsables al trullo). No me viene a la cabeza ninguna demanda colectiva en España que haya puesto contra las cuerdas a las industrias petroquímicas y menos aún que alguna fuera derrotada en los tribunales.

 

Desgraciadamente, por nuestras latitudes tampoco hay cultura de demandas colectivas. Sobre cómo se comportan los tribunales cuando un ciudadano ambientalmente perjudicado demanda a una empresa, un día u otro, hablaremos…mala política que el pez chico se crezca.

 

Puestos a soñar, un ejercicio fantástico es imaginar el enorme horizonte que se abriría en el caso de que la Organización Mundial de la Salud y la comunidad científica internacional aceptara oficialmente de una vez que la SQM es una enfermedad de origen físico, causada por los productos químicos artificiales y cuya sintomatología es agravada por ellos.

 

Entonces en el sueño surgiría un horizonte legal que cobijaría al enfermo de SQM y le daría amparo para demandar a una administración pública cómo la sanidad pública por discriminación (incluyendo a sus doctores), por no adaptar a sus profesionales y sus dependencias para su atención sanitaria, y por ocasionarles un daño en su salud.

 

Esto mismo sería aplicable a cualquier administración pública. Hasta se podrían demandar a las empresas que imponen sus fragancias en los espacios públicos al vender sus productos tóxicos de forma generalizada e impedir a los enfermos de SQM la libertad de movimientos y otros derechos esenciales. También la caja de Pandora quedaría abierta en lo relativo a denunciar a las empresas por contaminar la atmósfera, y ahí cabrían las automovilísticas y cualquier otra.

 

Se escapa a mí comprensión el por qué el miedo de los poderosos logra que la administración pública desprecie, maltrate y torture a las enfermas de SQM. Al fin y al cabo, todos sabemos que aquí siempre ganan los malos. Más nos vale procurar no abandonarnos a los sueños y tener los pies bien afianzados en el suelo. Aquí no existen ni los abogados que tengan narices de plantar una demanda colectiva respecto al maltrato sistemático a las enfermas de SQM por parte de la administración pública. No llegamos ni a un intento de esto que es tan obvio y necesario.

 

El lema de Carlos Palomar La sospecha nunca nos debe gobernar, solemne. Lástima que chirríe en unos países gobernados por ¡¡CULPABLES!!

 

Pero adonde iremos a parar con tanto sospechar…con lo fácil que es dejarlo todo en sus manos.

 

Bibliografía

Cocca, Claudia & Ventura, Clara & Núñez, Mariel & Randi, Andrea & Venturino, Andrés. (2015). El organofosforado clorpirifos como disruptor estrogénico y factor de riesgo para el cáncer de mama. Acta toxicol. Argent., 23 (3).